Reganosa cumple cinco años de actividad con récord de beneficios

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Sonatrach, el socio argelino de la planta de Mugardos, se abstuvo en la votación para aprobar el reparto de un dividendo de cuatro millones en la última junta

Instalaciones de Reganosa en Mugardos

26 de septiembre de 2013 (20:57 CET)

La regasificadora de Mugardos cerró en 2012 su quinto año completo en explotación con unos números que explican el empeño de sus promotores en sacar adelante el polémico proyecto en la ría de Ferrol. Y es que Reganosa, aún dentro de un sector muy regulado como el gasista, con unos márgenes predeterminados, logró el año pasado un beneficio de explotación de 30,2 millones de euros, con un crecimiento del 16,6% frente a las ganancias de 25,9 millones obtenidas un año antes, al cierre del 2011. Sus resultados después de impuestos, sin embargo, permanecieron en parámetros similares y se situaron en 15,1 millones de euros.

Reganosa logró esos resultados de 30,2 millones pese a que su negocio, en cuanto a ingresos, apuntó un ligero descenso, según las cuentas presentadas por la compañía tras haber sido aprobadas en su junta general de accionistas. De hecho, su cifra de negocio se contrajo un 2%, hasta los 58,6 millones de euros, frente a los 59,8 millones del 2011.En cuanto a su ebitda, (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), es decir, el beneficio bruto de explotación calculado antes de la deducibilidad de los gastos financieros, se situó en 54,5 millones. La sociedad gestiona activos pertenecientes a la red básica nacional y sujetos a planificación obligatoria por parte del Ministerio de Industria, de ahí en parte que los márgenes que presentan no sean los convencionales de una empresa al uso.

Gaseros y deuda


Reganosa recibió en la terminal de Mugardos en su quinto ejercicio completo en explotación un total de 35 buques metaneros, de los cuales 23 fueron descargados y 12 cargados. El total acumulado anual de la carga de cisternas es de 4.429 unidades, que supone un incremento de un 42% respecto al 2011.

La compañía tiene que hacer frente a una abultada deuda, fruto del crédito sindicado formalizado para levantar el complejo. De hecho, el pasivo financiero total de la compañía cerró el 2012 en los 241 millones de euros, con un descenso del 11% frente a los 271 millones contabilizados un año antes. En la misma línea, la deuda con entidades de crédito a largo plazo se situó en 209,5 millones, con una rebaja del 12,7% sobre los 240,2 millones que debía a los bancos a largo plazo en 2011. La deuda a corto, sin embargo, repuntó hasta los 26,9 millones, un 7,1% más.

Accionistas y dividendos

Reganosa, en pleno proceso actualmente para conseguir ser operador de transporte de la red básica de gas, al igual que ya lo es el gigante Enagás, repartió con cargo a los beneficios del año pasado un total de cuatro millones de euros en dividendos. Y lo hizo, según consta en el acta de la junta general, con el apoyo del 90% de sus accionistas, y con la abstención de los argelinos de Sonatrach, uno de sus socios industriales, que había visto cómo los dividendos de Reganosa un año antes, con cargo a 2011, se situaban en siete millones. El consejo de la compañía acordó destinar a reservas voluntarias un total de 9,6 millones.

Sonatrach, que controla un 10% del capital de la compañía a través de una filial domiciliada en Holanda, comparte accionariado en Reganosa con el Grupo Tojeiro (a través de Gadisa y de Forestal del Atlántico tiene algo más de un 36%), la propia Xunta, con un 17,5%; Gasifica, filial de Gas Natural, un 21%, y el fondo australiano First State, con otro 15% del capital.
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