Radiografía del sector forestal: las empresas crecen, pero el monte no

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La industria maderera logra su mejor dato de facturación en cinco años pese al declive del mueble gallego y la 'pereza' de la Xunta

La madera certificada aporta valor al monte y a las empresas

en A Coruña, 02 de mayo de 2015 (03:52 CET)

La industria de la madera ha dado carpetazo a una crisis que impactó con especial dureza en el sector. En 2014 se confirmaron los brotes verdes del año anterior, y el conjunto de aserradores, rematantes, industria del tablero y del mueble marcó su mejor dato de facturación en el último lustro, al alcanzar los 1.744 millones, un repunte del 4,5%.

No oculta el dato los problemas enquistados que atraviesa el monte gallego y que provocaron el reciente divorcio entre la patronal Confemadera y la Xunta. El desencuentro se debe a la pasividad del Gobierno gallego a la hora de resolver problemas denunciados desde hace tiempo, como la proliferación de ordenanzas municipales que convierten en un tormento burocrático y económico sacar la madera de los montes.

Paralización

Las frases más repetidas en el sector son que el Plan Forestal que se consensuó hace 13 años tiene plena vigencia, porque apenas se hizo nada de lo proyectado. El monte gallego ha perdido una inversión de 800 millones, la que se habría realizado de seguir la hoja de ruta. La otra, en la misma línea, es que Galicia acumula años con el diagnóstico y la medicina en un cajón, pero no pone remedio a los males del sector forestal.

El informe que cada año realiza Confemadera y que se presentó el pasado jueves da buena cuenta del estancamiento. "La superficie forestal apenas registró cambios en los últimos 13 años", con 2 millones de hectáreas, y el único avance destacado es la certificación forestal, que aumentó un 16%. Gracias al impulso privado, porque los montes públicos continúan con un nivel muy bajo de certificación.

Resurrección

En este contexto y superado el batacazo de 2012, las empresas han crecido, empujadas por las exportaciones. Galicia es líder en España en exportación de madera y mueble, con 567 millones en ventas en el mercado exterior en 2014. Portugal, Francia y Reino Unido son los principales destinos, y el tablero y la pasta los productos predominantes.

Es precisamente la industria del tablero y la pasta, sumada a aserraderos y rematantes, la que más ha crecido, con un aumento del 12% en su facturación, hasta los 1.386 millones. Los rematantes alcanzaron un volumen de negocio de 404 millones (12 millones más), los aserraderos de 297 millones (43 millones más), y la industria del tablero y la pasta, con empresas tan notables como Finsa, los 685 millones (32 millones más).

¿Puede caer todavía más el mueble gallego?

Pero el mueble es un desastre. Desde que arrancó la crisis, su facturación se ha reducido a la midad. Llegaba hasta los 774 millones en 2007 y, tras siete años de ininterrumpida caída, cerró 2014 con 358 millones. La sangría de empresas y empleo en el sector ha sido constante.

Empleo e ingresos para muchos

La industria forestal está conformada por unas 3.000 empresas. Cierto es que tiene actores ilustres, como Ence o Finsa, pero se caracteriza por vertebrar la economía rural y aportar ingresos a numerosas familias. Confemadera, que gusta de poner en valor este aire democratizante de su sector, calcula que 70.000 propietarios forestales cortaron madera en 2014, por la que percibieron 280 millones de euros.

El IGE indica que el sector representa el 30% de las industrias asentadas en 52 municipios rurales. Y más que eso, representa el 12,4% del empleo industrial, un área, la industria, en retroceso en Galicia.





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