Octavio Granado, Manuel Rodríguez, Jesús Alonso y José Fariña / ED
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El papel de la junta directiva, de los trabajadores, de la Xunta y de la Seguridad Social será determinante para despejar el futuro de Mutua Gallega

en A Coruña, 02 de agosto de 2018 (05:00 CET)

La crisis abierta en el seno de Mutua Gallega, que tiene en vilo a los trabajadores, aparentemente dividida a la junta directiva y "preocupada" a la Secretaría de Estado de la Seguridad Social, es un auténtico rompecabezas al que un plan de viabilidad activado a instancias de la Xunta promete poner fin. Sin embargo, nadie parece tener del todo claro por qué caminos transitará Mutua Gallega a partir de septiembre, cuando esté listo el plan que debe ser presentado a Octavio Granado, el secretario de Estado de la Seguridad Social. Estas son las posiciones.

El papel de la junta directiva

Aparentemente dividida ante las cinco ofertas de fusión presentadas, ha sido la posición de la Xunta, apostando por un plan de viabilidad para que la mutua siga en solitario, lo que ha calmado los ánimos de la junta directiva y diluido las diferencias en su seno. Mutua Gallega está presidida por José Fariña Varela. Tiene como vicepresidentes a Jesús Alonso, máximo responsable de Jealsa, y a Manuel Rodríguez, dueño de Rodman Polyships. Entre otros vocales se encuentran Ángel Matamoro (Pescanova), Miguel Ángel Sotuela Vega  ( Deputación de Lugo), Susana Fernández Veiguela  (TVG), Emilio Pérez Nieto (Pérez Rumbao), Eduardo Miguez López (Puerto de Celeiro) y Alfredo Blanco López  (Copasa). Emilio Martínez González actúa como secretario  y Manuel Piñeiro López, como tesorero.


La entrada en escena de la Xunta

Fue la gran incógnita hasta el final. Ante las cinco ofertas de fusión, que implicaban la absorción de Mutua Gallega, la Xunta mantuvo un discreto papel hasta la junta directiva del pasado viernes. Todos en la cúpula de Mutua Gallega sabían que la posición de la Administración gallega era determinante. Y así ha sido. Un alto funcionario de Vicepresidencia de la Xunta, Nicolás Vázquez Iglesias, es el vocal que representa a la Xunta en la junta directiva de la mutua. Y sus indicaciones han sido escuchadas a pie juntillas por la junta directiva, que apuesta ahora por un plan de viabilidad para sobrevivir, rechazando así, de entrada, las cinco ofertas de fusión.

El futuro de los trabajadores

Miguel Ángel González-Granxeiro es el representante de los trabajadores en la junta directiva de Mutua Gallega. Su posición es la de un colectivo de 310 empleados que no viene a ser una plantilla al uso en una empresa, ya que, como mutua que es, la entidad no tiene accionistas y está sometida a las directrices de la Seguridad Social. La representación de los trabajadores considera que Mutua Gallega no es viable en solitario. Así se lo han hecho saber al presidente. Incluso los trabajadores han transmitido por escrito sus preferencias ante la fusión: Ibermutuamur o Asepeyo antes que MC Mutual, Fremap o Universal. Esas son las cinco ofertas que hay sobre la mesa. En la junta que votó por el plan de viabilidad, el representante de los trabajadores se abstuvo.

Octavio Granado, algo más que un árbrito

El nuevo secretario de Estado de la Seguridad Social es un viejo conocido de Mutua Gallega. Octavio Granado ya ocupó el mismo cargo en anteriores gobiernos socialistas. Su posición es clara. Además de manifestar por escrito su "preocupación" por la situación de Mutua Gallega, Granado ha aceptado el reto planteado por la junta directiva, que ahora tiene un mes de plazo para presentar el plan de viabilidad. El riesgo de intervención, con la adopción de medidas cautelares por parte de la Seguridad Social, pesa como una losa entre los directivos de la mutua. Granado, que apostaba por la fusión en un escenario de concentración de mutualidades en España, tendrá la última palabra.

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