Foto de los exteriores de Atresmedia. ED

Por qué Atresmedia necesita a Telefónica en la guerra del streaming

El grupo audiovisual acelera en la diversificación de ingresos con una fórmula ya conocida

En Atresmedia se dice que, del mismo modo que Apple ya no es únicamente la empresa del iPhone, ellos no viven única y exclusivamente de Antena 3, La Sexta y el resto de canales de televisión que emiten en abierto. Con la alianza con Telefónica, en la que se creará un gigante audiovisual, la compañía acelera en la diversificación de ingresos, enfocada en la producción para terceros.

Atresmedia sabe que su principal fuente de facturación es y seguirá siendo durante mucho tiempo la publicidad en la televisión en abierto. Pero también es consciente de que los cambios de hábitos de la audiencia (el consumo de televisión lleva ya dos años de descenso) se están acelerando ante el auge de las plataformas como Netflix, que es una de las culpables de que la publicidad en las teles se haya resentido este semestre otro 0,8%.

Es por eso que, en la búsqueda de aumentar el peso de nuevas fuentes de ingresos, la alianza con Telefónica es un paso natural. La suma con otra compañía de gran envergadura en la creación de contenido propio  — produce una media de 12 series propias al año, invierte 70 millones en esta área y tiene la televisión de pago más grande del mercado  en España—  les permite ir más lejos y afrontar proyectos más ambiciosos. 

Del otro lado, Telefónica, en busca de soluciones para lanzar al mercado un mensaje de tranquilidad, sigue el mismo camino. La diversificación de sus ingresos le ha llevado ya a ser más una compañía tecnológica que una teleco. La prueba de que su facturación no depende únicamente del negocio tradicional: más de la mitad de su volumen de negocio no llega desde la voz y los datos, sino de servicios como la conexión a internet y la televisión. 

La fórmula de Atresmedia Studios

Atresmedia continúa así con la fórmula ideada con Atresmedia Studios, la compañía que fundó precisamente hace ahora casi dos años para la producción de contenido para terceros. La experiencia es positiva para la compañía presidida por Silvio González si se analizan fenómenos como La casa de papel, producida por la casa, explotada por Netflix en todo el mundo y convertida en un fenómeno global —es la serie de habla no inglesa más vista en la plataforma— capaz de alzarse con un premio Emmy.

El nuevo compromiso con Telefónica, materializado en una sociedad conjunta participada al 50% entre ambas partes, permitirá, entre otras cosas, rentabilizar más el producto y darle un mayor ciclo de vida. Se trata de algo que Atresmedia estaba poniendo en práctica introduciendo en medio de la ecuación a Atresmedia Player Premium, su plataforma de streaming que rivaliza con el resto de OTT a través del servicio de vídeo bajo demanda.

Esto permitirá que, en lugar de producir directamente una serie o programa, para rentabilizarlos a través de anuncios en la televisión en abierto, la compañía tendrá más opciones. Ya no solo porque se venderá el contenido a un tercero, sino porque más tarde se podrá seguir rentabilizando a través de Atresmedia Player Premium (vía pago por suscripción), luego emitirlo en abierto (rentabilización a través de anuncios) e incluso, por último, ponerlo a la venta a través de colecciones especiales, con formato DVD o Blu-ray, por ejemplo.

Auge de los operadores de streaming

El anuncio llega en un momento en el que el mundo de las plataformas de streaming, con el anuncio del desembarco de Disney +, está en plena ebullición. La compañía norteamericana llegará a un mercado en el que NetflixHBO y Amazón Prime se han extendido, junto a otras que también lo han hecho buscando públicos más concretos (cine de autor o películas solo españolas, por ejemplo). 

¿Qué papel jugará el contenido propio de Atresmedia y Telefónica respecto a las plataformas de vídeo por internet? El peso que los programas de terceros tienen en sus catálogos las vuelven vulnerables. Solo hay que echar la vista atrás y analizar las consecuencias que han tenido decisiones como las de Disney, que quiso retirar sus contenidos —entre los que estaban las sagas de Marvel y Star Wars— en Netflix, la plataforma de streaming que más invierte en contenido (12.000 millones de dólares el último año) y que ha creado series como House of Cards o Stranger Things.

Pero Atresmedia y Telefónica no solo se refuerzan contra estas plataformas, a quienes venderán el mismo contenido que produzcan, sino también contra los grandes estudios norteamericanos.

Un artículo de Cristian Reche

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