Pescanova y Carceller claudican ante la banca

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El consejo y las financieras llegan a un acuerdo para evitar la liquidación y desplazar a Damm en un convenio que finalmente rebajará quita y paralizará los concursos exprés

Demetrio Carceller al lado de una planta de Pescanova |EFE

25 de abril de 2014 (22:12 CET)

Parecía imposible pero al final se llevará adelante. Está previsto que el próximo lunes Pescanova presente ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra una propuesta de convenio en el que la gran banca acreedora sustituirá al consorcio integrado por Damm y Luxempart. En realidad, se trata de un anexo que recoge las bases del acuerdo in extremis cerrado entre la multinacional y las financieras y que se incorporará al proyecto que ahora mismo está en fase de votación.

Ante la imposibilidad de que el convenio presentado por Damm saliera adelante (necesitaba el apoyo del 51% del pasivo) y con el objetivo fundamental de evitar la liquidación de la compañía, antes de Semana Santa la firma se plegó a comenzar a negociar con la banca una vía alternativa que pasaba por desplazar tanto a la cervecera de Demetrio Carceller como a su socio, Luxempart.

Las condiciones de la banca

Las negociaciones se retomaron esta semana, pero todas las partes eran conscientes de la dificultad de llegar a un acuerdo. Sobre todo porque la banca seguía sin querer asumir, aún sin Carceller, un convenio elaborado por él que no era de su agrado. Después de que el jueves las conversaciones se paralizasen, debido en gran parte a la negativa del actual consejo de administración a reconocer las condiciones de recuperación de deuda exigidas desde el primer minuto por la banca acreedora, este viernes, casi en el tiempo de descuento, se logró el acuerdo.

Un acuerdo en el que Pescanova ha tenido que acabar plegándose a las condiciones de la gran banca acreedora. “Era normal que al final pasase, ya que los bancos son los que tienen el músculo económico, no hay más”, señalan fuentes conocedoras de las negociaciones. Y es que finalmente, el consejo ha aceptado que en la propuesta que se presente en el juzgado se recoja que las las financieras recuperarán 1.000 millones de euros de deuda, y no 700 como figura en la propuesta de Damm (perderán con todo cerca de 2.000 millones).

Por otro lado, el consejo de administración tiene la garantía de que la banca aportará liquidez a la compañía, por lo que tampoco será necesario abordar los concursos exprés que Carceller tenía previsto aplicar en las filiales españolas. De hecho, las entidades siempre insistieron en que estaban dispuestas a sanearlas, y la suspensión de pagos era simplemente un mecanismo que beneficiaba a Damm y Luxempart.

Un nuevo socio industrial


No obstante, todavía hay que esperar a ver qué decisión tomará el juez Roberto de la Cruz, que lleva el concurso de Pescanova. En principio, y tras una ampliación la pasada semana, el 29 es la fecha límite para presentar adhesiones al convenio y, por tanto, para poder evitar la liquidación de la compañía.

En este nuevo escenario, en el que Damm y Luxempart renuncian a su plan de viabilidad, también abandonan el papel de socio industrial. La banca, una vez aprobado el convenio, deberá buscar, por tanto, un nuevo socio conocedor del sector. Diversas fuentes indican que no hay un único candidato.
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