Pescanova enfila la liquidación tras el “no” de la banca a Carceller

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El 'pool' bancario traslada un plan a Deloitte para liquidar la compañía y buscar otro socio industrial

Rubén Rodríguez/X.R. Moscoso

Demetrio Carceller y Juan Manuel Urgoiti la lado de la planta de Pescanova en Chapela | EFE
Demetrio Carceller y Juan Manuel Urgoiti la lado de la planta de Pescanova en Chapela | EFE

13 de marzo de 2014 (01:36 CET)

La banca se planta. La propuesta de convenio presentada por Damm y Luxempart, que parecía cerca de convertirse en la hoja de ruta para el rescate de Pescanova, ha sido matizada primero por el juez y rechazada de pleno por la principal banca acreedora más tarde.

El pool bancario ha comunicado ya su negativa a adherirse al plan de Carceller, lo que sólo deja un camino despejado para Pescanova: la liquidación. La otra posibilidad pasaría por modificar en profundidad la propuesta de convenio, aunque, según fuentes de la banca, se trata de una opción poco probable ya que “una vez presentado al juez no se pueden realizar cambios sustanciales, solo aspectos formales”.

La banca toma el control


La negativa de los bancos al plan de Carceller, informan fuentes del pool bancario, ha sido ya trasladada a Deloitte, el administrador concursal de Pescanova. Junto a la nueva posición, que provoca un giro de 360 grados en el futuro de la compañía, se ha remitido una nueva hoja de ruta en la que la banca acreedora tomaría las riendas de la multinacional gallega.

Piden a Deloitte que acepte vender el grupo en su totalidad a los bancos, una vez abierta la fase de liquidación. Como nuevos propietarios de Pescanova, “se encargarían de buscar un socio industrial y de designar un gestor” para la compañía, informan fuentes financieras.

El juez clave

Además de algunas discrepancias internas en el pool de acreedores, como las reticencias mostradas por BBVA, parece que en la decisión de la banca ha resultado decisiva la providencia del titular del Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra.

El magistrado advirtió que “no puede formar parte de la propuesta (de convenio) la predeterminación en sentido alguno del ejercicio del derecho de oposición por los acreedores vinculados”. Tumbaba así la petición de Damm y Luxempart que solicitaban que ese derecho de oposición no fuese efectivo, blindándose contra posibles reclamaciones por parte de banca internacional, proveedores y otros acreedores.
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