Pescanova decide su futuro en 48 horas

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El martes expira el plazo para que los acreedores se adhieran al convenio de Damm, que la banca rechaza

Juan Manuel Urgoiti al lado de la factoría de Pescanova en Chapela | EFE

13 de abril de 2014 (18:41 CET)

Las negociación de última hora entablada por la banca y Damm para acordar el rescate de Pescanova quedó en tablas. El pool bancario no se movió, mantuvo su rechazo al convenio de Damm y Luxempart, a pesar de las ligeras concesiones que planteó el grupo de Demetrio Carceller. En este escenario se llegará al lunes, a 48 horas de que se cierre el plazo judicial para que los acreedores se adhieran a la hoja de ruta. Es necesario el apoyo del 51% del pasivo y a estas alturas, la posibilidad de reunir ese porcentaje parece remota.

Sin el respaldo de la banca, el convenio no hará a ningún lado y serán las entidades quienes activen su propio proyecto, que pasa por tomar el control de Pescanova durante la fase de liquidación y buscar un socio industrial para reflotarla. En ese plan trabajaron las entidades financieras mientras negociaban un posible acercamiento de posturas con Damm y Luxempart.

Concesiones y discusiones


Tras el rechazo inicial al convenio, con la banca escandalizada por lo que consideraban un engaño de Damm, la cervecera ofreció algunas mejoras en el trato a los acreedores. Lo único que habría variado es que los 400 millones calificados como deuda sénior (que ofrecen mayores garantías de recuperación) se habrían pasado a 500, y de los 300 de tipo júnior (se recuperan cuando la compañía tenga beneficios) se pasa a 200 millones.

Poco premio para el pool de acreedores, que insisten en garantizar la recuperación de 1.000 millones de deuda. En ese punto siempre se enquistan las conversaciones. Damm ofrece 700 y considera que por encima de esa cantidad se pondría en riesgo la viabilidad futura de Pescanova.


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