Pescanova cierra en falso su consejo más polémico sin aprobar las cuentas

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A pesar de la propuesta de revocación, Manuel Fernández de Sousa se mantiene como presidente

Miembros del consejo de administración a su llegada a la sede de Pescanova / EFE

15 de marzo de 2013 (01:35 CET)

Tras ocho horas de reunión maratoniana, el consejo de administración de Pescanova se cerró en falso, sin haber logrado aprobar las cuentas de 2012 a pesar del informe de los auditores de la compañía. Este era uno de los puntos capitales a tratar, debido al interés que suscita tanto en la banca acreedora, como en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que amenazó con expedientar a la pesquera si no presentaba rápido sus números.

Además, tal y como adelantó Economía Digital, los representantes de la cervecera Damm y del fondo Luxempart propusieron la revocación de Manuel Fernández de Sousa-Faro como presidente de la multinacional. Como era previsible, la mayoría de apoyos del empresario gallego frustró esa posibilidad, a pesar de no era la primera vez que esta cuestión se ponía sobre el tapete. La tensión y los cruces de palabras reinaron durante todo el conclave.

Venta de la división del salmón

Pero esos no fueron los únicos temas que se trataron en una larguísima reunión celebrada en la sede de la pesquera en Chapela, a la que faltó uno de los 12 miembros del consejo. También se debatió sobre venta urgente de la división de salmón de la multinacional al grupo noruego Marina Harvest, una posibilidad que desde hace días apuntaban medios chilenos. Tampoco aquí hubo una decisión definitiva y el consejo se cerró sin un acuerdo a ese respecto, según aseguran fuentes del consejo.

Pescanova tenía previsto para el primer trimestre de este año la salida a bolsa en Chile del 49% del capital de Acuinova, con el fin de obtener 50 millones de euros. Esa maniobra finalmente se paralizó, por lo que, en este momento, la venta de la filial parecía imprescindible para poder superar los problemas de liquidez.

“Ratificación de la política financiera”

A pesar de todo, la multinacional remitió a la CNMV un comunicado poco antes de las 23:00 horas en el que indica que “una vez escuchado el informe de la comisión de auditoría, el consejo, por unanimidad, acordó ratificar la línea de reestructuración de su política financiera y analizó con los auditores la información aportada”. Nada se especifica sobre la aprobación de las cuentas de la compañía, demandada por el regulador bursátil, que mantiene suspendido su valor en bolsa.

“Entre otros asuntos, se dio cuenta de la normalidad que la empresa mantiene tanto en sus centros fabriles nacionales como en sus operaciones pesqueras y de acuicultura en el extranjero”, recoge la comunicación firmada por Manuel Fernández de Sousa, presidente de la compañía, a pesar de las peticiones que se escucharon este jueves.

Reunión del 'pool' bancario

La información remitida al regulador bursátil sorprendió a la banca acreedora. El pool bancario tiene previsto reunirse de urgencia este viernes en Madrid para abordar la refinanciación de la deuda de la pesquera ante los crecientes rumores sobre la cantidad exacta de la misma, que algunos medios sitúan ya cerca de los 3.000 millones de euros.

De hecho, según indican fuentes de la banca acreedora, durante el consejo de Pescanova, los accionistas también hablaron sobre la marcha del banco de inversión estadounidense Houlihan Lokey, encargado de negociar la reestructuración, esta semana. De forma oficial, Pescanova decidió no contar con sus servicios ya que la contratación no había pasado, precisamente, por el consejo de administración. Sin embargo, como adelantó este medio, las reticencias partieron del propio banco de inversión, ante la falta de información que la pesquera le facilitaba. 

Según aseguran esas fuentes financieras, “lo que quedó claro es que no las tienen todas consigo para que vuelva”.

Accionistas en paraísos fiscales

En esencia, el esperado consejo de administración de Pescanova no ha servido para aclarar el rumbo que debe tomar la compañía. Las cuentas no han sido firmadas, con lo que la banca acreedora sigue sin encontrar calma, no se ha decidido qué hacer con la división de salmón, y de momento, Fernández de Sousa continúa en el cargo de presidente. 

Eso sí, lo que sigue sorprendiendo son los movimientos accionariales. Este jueves, a pesar de las dudas sobre la deuda de la empresa y en pleno preconcurso de acreedores, Fidelity International Limited, un fondo de inversión ubicado en Bermudas pero gestionado desde la ciudad tejana de Kingswood informó de su entrada como accionista en el capital de la multinacional. Se hizo con un 1% de la empresa al comprar 23.000 acciones.
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