Pescanova asume embargos al no poder pagar la fianza impuesta por el juez

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La compañía, que dispone todavía de 26 millones del crédito concedido por la banca acreedora, presenta una deuda real que es más del doble que la declarada

Planta de Pescanova en Chapela, Pontevedra / EFE

03 de septiembre de 2013 (21:49 CET)

Un inesperado revés se ha cruzado en la gestión de los administradores concursales de Pescanova, justo el mismo día en que Deloitte, al frente de la compañía tras la presentación del concurso de acreedores, entregaba en el Juzgado de lo Mercantil número uno de Pontevedra su preceptivo informe. Más 200 páginas en el que detallan el inventario de la masa pasiva, es decir, su deuda total, que podría superar los 3.600 millones de euros, la lista definitiva de acreedores, el estado de su contabilidad y su situación patrimonial. Y es que la imposición de una fianza civil a la propia compañía, por importe de 54,8 millones de euros por parte del juez Ruz, al imputarle directamente un presunto delito de falseamiento de información económico-financiera, no sólo compromete su viabilidad, sino que ha activado las alarmas en Chapela, sede de la multinacional.

Los administradores concursales estudian ya la prelación de ese crédito y, en base al incumplimiento de la fianza impuesta, los bienes susceptibles de ser embargados.

26 millones del crédito urgente

Del crédito urgente concedido hace unos meses por la banca acreedora para mantener en pie la compañía, un total de 56 millones de euros, Pescanova todavía tiene disponible una línea de préstamo de aproximadamente unos 26 millones, que se destinan a afrontar las tensiones diarias de tesorería. Ese colchón, concedido por el pool bancario, no es suficiente para afrontar la fianza.

De hecho, según fuentes financieras, los administradores analizan la prelación de este crédito contingente. Si es un crédito contra la masa u ordinario, asunto clave ya que de su calificación dependerá la prioridad del pago, al haberse generado cuando el concurso de acreedores ya se ha presentado.

Activos en riesgo

La banca considera que, en caso de que finalmente por incumplimiento de la fianza el juez pueda proceder a embargar bienes de Pescanova, los activos que tienen en garantía de la línea de crédito podrían también ser embargados, entre los que se encuentra la propia sede de la compañía, que fue la prenda pignorada para obtener el crédito.

El informe de los administradores concursales cierra la fase común del concurso, y aunque a priori no se esperaban grandes novedades sobre la situación de la compañía tras el informe forensic de KPMG, la deuda real de Pescanova se puede situar, según diversas fuentes, en los 3.600 millones de euros, frente a la última declarada por la multinacional, 1.522 millones en el tercer trimestre del 2012. Es decir, multiplicaría por 2,3 veces su deuda declarada ante la CNMV. Sin embargo, en ese cálculo de los 3.600 millones se incorporan los saldos de las obligaciones convertibles emitidas por Pescanova. El próximo martes está prevista una reunión de los bonistas, de la que pueden salir nuevas demandas.

Rebaja en el ebitda

Los administradores concursales, según las fuentes consultadas, incluso rebajan el ebitda (beneficio bruto de explotación) declarado por Pescanova en los últimos años, que se situaría en el entorno de los 60 millones. Frente a esa estimación que ahora hacen los administradores, la compañía había declarado en el tercer trimestre del año pasado un ebitda de 127 millones de euros, mientras que en el 2011 sus beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones declarados estaban, oficialmente, en los 184 millones. Este baile de cifras compromete la viabilidad incluso del negocio ordinario de la compañía y su capacidad para generar beneficios en su día a día, sin contar con el pago de la deuda que tendría que asumir.

El plan de viabilidad de Pescanova, del que se encarga PWC, será entregado a finales de octubre, aunque la consultora adelanta que a finales de mes podría tener el primer borrador.

La junta general de Pescanova, de la que debería salir un nuevo consejo, se celebra la semana que viene, y en ese momento, según la banca acreedora, comenzará una nueva fase de interlocución para intentar cerrar una propuesta de convenio de acreedores.
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