Pérez-Nievas arma su defensa en el 'caso Pescanova' ante la CNMV

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La pasada semana comunicó la venta de acciones, por la que está imputado, y su posterior recompra

Barco de Pescanova / EFE

09 de julio de 2013 (02:49 CET)

La investigación del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz para tratar de desentrañar si existieron irregularidades en la gestión de Pescanova sigue adelante. Esta misma semana, el magistrado imputó al hijo y al hermano del presidente de la compañía, Manuel Fernández de Sousa, así como a otros cinco directivos de la firma gallega y de sus sociedades. Con anterioridad ya habían corrido la misma suerte el propio Fernández de Sousa, así como los consejeros Alfonso Paz Andrade y José Antonio Pérez-Nievas y el accionista significativo José Alberto Barreras. Todos se afanan por armar su defensa ante los hechos que se le imputan.

De hecho, el pasado día 4, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) registró la comunicación oficial por parte de Pérez Nievas de los movimientos accionariales que derivaron en su imputación. Con fecha 3 de julio, Iberfomento SA comunica como entre el 25 y el 26 de febrero de este año vendió un total de 110.000 acciones a precios que oscilaban entre los 16,77 euros y los 17,23 euros.

La Fiscalía ya denunció en mayo

Fueron estos los movimientos accionariales que la Fiscalía Anticorrupción usó para solicitar la imputación de Pérez-Nievas por presunto uso de información privilegiada. La venta se produjo días antes de que se precipitase la crisis de Pescanova, y su inicial solicitud de preconcurso de acreedores.

La Fiscalía indicó en mayo que, en base a los datos que manejaba la CNMV, Pérez-Nievas se habría desprendido de 110.000 acciones a través de Golden Limit SL. Se embolsó 1,87 millones de euros y, quizás lo más relevante, evitó una pérdida de 1,39 millones.

"Desafortunada coincidencia"

Tras su posterior imputación por el juez Pablo Ruz, Pérez-Nievas negó tajantemente el uso de información privilegiada y abuso de posición de mercado. Habló de “desafortunada coincidencia temporal”.

Pérez-Nievas ha explicado que dentro de un proceso de reducción de su cartera de cotizadas para generar liquidez, el 25 de febrero a primera hora de la mañana Golden Limit, sociedad tenedora de sus acciones, dio instrucciones de vender un número limitado de acciones de Pescanova y Natra, y para ello traspasó en depósito a su broker 300.000 títulos de la firma gallega, de los cerca de un millón que tenía en cartera, y 400.000 de Natra.

Recompra

No obstante, la forma en la que se desencadenaron posteriores hechos en Pescanova hizo que Goldem Limit diese instrucciones a su broker de interrumpir la venta de acciones el día 26 de febrero, por lo que sólo se llegó a ejecutar la venta de 110.000.

Es más, las acciones fueron recompradas el 5 de marzo, cuando se reabrió la cotización de Pescanova. Eso sí, a un precio muy inferior.

Esa es la otra comunicación que también ha hecho oficial a la CNMV el pasado 3 de julio Iberfomento, y que indica que el 5 de marzo adquirió varios paquetes de títulos de la pesquera hasta llegar a las 145.000 acciones. El precio de compra, eso sí, fue mucho menor que el de venta. Osciló entre los 3,87 y los 5,84 euros el título.

La teoría de la “desafortunada coincidencia” es la que defiende Pérez-Nievas que arma su defensa ante la propia CNMV pero, ¿llega tarde esta notificación de sus derechos de voto desde el 5 de febrero?
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