Pemex pone la lupa en sus contratos para alejar la sombra de la corrupción

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Desarrollará un sistema para que cualquier acuerdo con empresas pueda ser consultado por Internet

Emilio Lozoya, presidente de Pemex, ante la prensa mexicana | EFE

19 de junio de 2014 (22:13 CET)

El gigante mexicano Pemex parece decidido a dejar a un lado los casos de corrupción con los que se ha visto relacionado en los últimos tiempos. La multinacional presidida por Emilio Lozoya, que cuenta con la mayoría accionarial en el astillero gallego Barreras, ha desarrollado un mecanismo llamado bóveda electrónica para que cualquiera de los contratos firmados con cualquier empresa puedan ser consultados por Internet.

Así lo explicó el propio Lozoya esta semana en una comparecencia en la Cámara de los Diputados de México en el que indicó que si este sistema “hubiese existido en los últimos años el fraude entre Oceanografía y Banamex se hubiera evitado”. El grupo trabaja con la Asociación de Bancos del país azteca para implementar cuando antes el sistema.

Contratos electrónicos

La bóveda electrónica comenzará a funcionar primero en la filial PEP (Pemex Producción y Exploración) que es “en dónde se registran los contratos más importantes”. De hecho, fue esta participada con la que se establecieron los acuerdos para la construcción por parte de Barreras y Navantia de dos floteles para su flota de barcos.

La compañía Oceanografía ha sido acusada de defraudar 585 millones de dólares que Citigroup prestó a su filial mexicana Banamex. El escándalo salpicó a Pemex ya que el grupo denunciado fue durante los últimos años una de sus grandes empresas proveedoras.

Unidad de Control Interno


El director del Órgano Interno de Pemex, Daniel Ramirez, preció también ante la Cámara mexicana que en los últimos seis años Pemex otorgó 48 contratos a Oceanografía por un monto total de 45.074 millones de pesos (2.539 millones de euros) y que en 43 de ellos se detectaron irregularidades como pagos en exceso, obras no ejecutadas, inconsistencia en la entrega de obras y sobrecostes.

Ante el escándalo, Pemex ha decidido hilar fino. No sólo pondrá en marcha la bóveda electrónica, también ha creado una Unidad de Control Interno que trabaja junto el órgano de control que existe ya en la empresa.
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