Pemex convierte a España en su particular paraíso fiscal

stop

El grupo petrolero, propietario de Barreras, aprovecha las ventajas fiscales de las entidades de tenencia de valores extranjeros para controlar desde Madrid filiales repartidas por Holanda, Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos e incluso México

Carrera Panizzo, en el centro, en la feria de Navalia, en Vigo

A Coruña, 09 de enero de 2015 (00:00 CET)

Su nombre es José Manuel Carrera Panizzo, de sobra conocido en Galicia por ser el ejecutivo de Pemex que negoció y selló la entrada de la multinacional petrolera en el capital de Barreras, así como los contratos del flotel para Navantia. Carrera Panizzo dirige un reducido equipo con base de operaciones en la sede madrileña del grupo, Torre Picasso, pero es el encargado de pilotar toda la estructura holding que ha creado el grupo mexicano en España, convertida en un particular paraíso fiscal gracias a las ventajas que ofrece el régimen tributario de las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE).

José Manuel Carrera es actualmente el presidente y consejero delegado de PMI Holdings Petróleos España SL y de Pemex Internacional España, a través de la cual el grupo controlaba hasta el año pasado su participación en Repsol. Pero desde PMI Holdings la compañía pública azteca es propietaria, según datos depositados en el Registro Mercantil, de todo un ramillete de filiales repartidas por medio mundo. Así, PMI Holdings, la sociedad domiciliada en Madrid, tiene el 100% de PMI Services BV, radicada en Holanda, y otro tanto de PMI Services Europe Limited, domiciliada en Reino Unido.

De Madrid al mundo

Ese viaje de participaciones también lleva a la filial española del grupo a controlar un 50,5% de PMI Trading Limited, con sede en Irlanda; un 44,45% de PMI Services North America Inc, con base en Estados Unidos, e incluso un 18,3% de PMI Norteamérica SA de CV, instalada en México. El grupo paraestatal, como se autodefine en México, procedió el año pasado a traerse también otras filiales, domiciliadas hasta entonces en Islas Caimán, a Madrid. Se trata por un lado, según datos del Registro Mercantil, de la firma Mex Gas Internacional Limited, de la que Pemex es socio único.

También el año pasado domicilió en Madrid la sociedad Mex Gas Internacional Supply Limited, creada por el grupo estatal en 1993 para el negocio del gas. Hasta entonces su domicilio social estaba en Caimán. Ambas firmas están dedicadas al negocio internacional de compraventa de gas y de ellas dependen importantes activos y gasoductos repartidos por México, Estados Unidos y Canadá. Curiosamente, la participación de Pemex en Barreras, con la compra del 51% de su capital, se instrumentalizó desde Holanda, a través de otra filial, en este caso PMI Holdings BV.

Las razones de Pemex

¿Y por qué este intenso proceso de concentración de filiales en España? La respuesta está en el régimen fiscal de las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros, más conocidas por ETVE, un sistema diseñado para atraer inversión exterior, y para competir de paso con otras plazas de baja tributación como Holanda o Irlanda.

Las bazas fiscales para estas sociedades holding radican en que los capitales movilizados no tributan ni a la entrada ni a la salida, pero hay otras ventajas: los dividendos, beneficios y plusvalías que generen las sociedades extranjeras en las que participan las ETVE también están exentas de pago. Tampoco tributa el reparto de beneficios a sus socios, una ventaja que han aprovechado muchas multinacionales para instalarse en suelo español.

Todo ventajas

El único beneficio que obtiene Hacienda de estas sociedades es el derivado de la supuesta inversión que realicen para desarrollar su actividad. En el caso de Pemex, el grupo cuenta en su sede madrileña con menos de diez trabajadores, y además, su inversión en Barreras se realiza a través de Holanda.

Estas entidades, con un volumen de recursos que llega a representar algo más del 20% del total de la inversión extranjera en un año en España, llegan incluso a rizar el rizo: sin generar ingresos fiscales, en ocasiones reciben dinero de las arcas públicas, ya que las plusvalías ingresadas no abonan nada a Hacienda pero, si la ETVE se anota pérdidas puede acceder a deducciones y a créditos fiscales.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad