Roberto Cibeira, ceo de Pontegadea Inmobiliaria, y Juan Carlos Rodríguez Cebrián, exdirector general de Inditex

Pasado y presente de Inditex confluyen en el Dépor y el Basquet Coruña

Mientras que la candidatura de Rodríguez Cebrián gana enteros para presidir el Dépor, directivos de Pontegadea lideran el Basquet Coruña

Casi sin hacer ruido, el universo Inditex ha acabado por recalar en los grandes clubs deportivos de la ciudad herculina. La candidatura que apoya Juan Carlos Rodríguez Cebrián, marido de la sobrina de Amancio Ortega, Dolores Ortega, y exdirector general de la compañía textil, está en cabeza en la carrera por hacerse con la presidencia del Deportivo de A Coruña. No obstante, meses antes de la irrupción del conocido empresario en el histórico club de fútbol coruñés, otros directivos, estos todavía en activo dentro del imperio de la familia Ortega, tomaron posiciones en el Basquet Coruña, el equipo de baloncesto coruñés. 

En mayo del pasado año, Roberto Cibeira, el número dos de Pontegadea, la sociedad patrimonial con la que Ortega controla su participación en Inditex, se hizo con la presidencia del Básquet Coruña. Consejero delegado de Pontegadea Inmobiliaria, la división que controla el patrimonio de la fortuna Forbes en el ladrillo, no recaló solo en el club. El directivo conformó una junta directiva en la que también figuran otros dos miembros del imperio Inditex. Se trata de Enrique Muñoz Lagarón, que ocupa el cargo de secretario, y Fernando Rey Figueiras, que ejerce de tesorero. El primero pertenece al equipo jurídico de Inditex y figura como apoderado en múltiples sociedades vinculadas a la textil. El segundo es director internacional del área de Europa de la multinacional gallega.

Un histórico de la etapa de 'ascenso' de Inditex

Pero, si bien el Basquet Coruña está en manos de personas que forman parte del presente de Inditex, el futuro del Deportivo parece pasar por un hombre que ya no está vinculado profesionalmente al imperio textil. Rodríguez Cebrián comenzó a trabajar en Zara a finales de la década de los 70, aunque no fue hasta el año 97 cuando entró en el consejo de administración de la textil. Con el nuevo siglo llegó su nombramiento como director general de Inditex, cargo que mantuvo hasta 2005, cuando decidió dimitir. De forma pública, el empresario argumentó que iniciaba una etapa nueva en la que se centraría en la gestión de su patrimonio. Diversas fuentes, sin embargo, indicaron que la marcha se debía a sus desencuentros con quien en aquel momento era consejero delegado y vicepresidente ejecutivo del grupo, José María Castellano. Curiosamente, la marcha de ambos se produjo con tan solo unos meses de diferencia. Cebrián abandonó el cargo en febrero. Castellano, quien luego llegaría a ser presidente de Novagalicia Banco, dejaría la textil en septiembre a raíz de la fracasada operación de entrada de Ortega y otros empresarios gallegos en el capital de Fenosa.

Aunque laboralmente ya no tiene vinculación con Inditex, el imperio de Amancio Ortega está siempre presente. El pasado fin de semana, cuando se especulaba con la posibilidad de su entrada en la candidatura de Fernando Vidal a la presidencia del Deportivo, ambos se dejaron ver en el concurso internacional de saltos de Casas Novas, un evento de referencia en el mundo de la hípica organizado en las especulares instalaciones que Amancio Ortega posee en Larín (Arteixo) y que el empresario gallego montó debido a que su segunda hija, Marta Ortega, practica este deporte (ha llegado a competir). 

Las luchas de cada entidad deportiva

La situación económica y deportiva que atraviesa el Basquet Coruña dista mucho de la que vive el Deportivo. El primero pelea por llegar a la división de oro del baloncesto español. El segundo trata de evitar el descenso a Segunda B, lo que sería un auténtico descalabro, teniendo en cuenta que aún paga las consecuencias del concurso de acreedores en el que se vio inmerso en 2013. 

La intención del Basquet Coruña es poner en marcha, con la entrada del año, una nueva ampliación de capital, que podría superar el millón y medio de euros y que le permitirá cumplir los requisitos necesarios para competir en liga ACB. Los planes de Cibeira pasarían por activar el proceso para reforzar el capital del club a partir del mes de enero. La asamblea de socios ya aprobó esta medida por unanimidad el 24 de octubre del año pasado. Desde entonces, el club inició un largo proceso para convertirse en Sociedad Anónima Deportiva, elevando su capital hasta los 60.000 euros mediante suscripciones realizadas íntegramente por socios.

El Dépor, por su parte, lucha por evitar el descenso a Segunda B. La hoja de ruta de la candidatura de Fernando Vidal, auspiciada por Cebrián, pasaría por inyectar una inversión millonaria con la que poder abordar nuevos fichajes que propiciaran la salvación. Inyección que se sustentaría con una ampliación de capital y con la entrada de Abanca en su accionariado, mediante la capitalización de parte de la deuda. 

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