Ocasa, constructora del hospital de Vigo, debe 14,8 millones a Hacienda

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Montoro sitúa a la empresa ourensana, multada por formar parte del 'cartel del asfalto', en la lista de deudores junto a su filial, SA de Betunes y Firmes; ambas están en suspensión de pagos

Visita de Feijóo a las obras del hospital de Vigo en 2013

en Ourense, 27 de diciembre de 2015 (17:55 CET)

La lista de deudores que hizo pública el pasado miércoles el Ministerio de Hacienda salpica a una de las constructoras del polémico hospital de Vigo. La empresa ourensana Ocasa acumula una deuda de 14,8 millones con las arcas públicas, sumando los 12,01 millones de la matriz a los pagos pendientes de SA de Betunes y Firmes, una de sus filiales. La subsididaria también aparece en la lista de morosos, con una deuda de 2,8 millones.

Ocasa fue una de las constructoras que se adjudicaron la obra del nuevo hospital de Vigo junto a Acciona, Puentes y Calzadas, Altair Ingeniería y Concessia. Tenía un 10% de participación, pero hubo de venderla al resto de la UTE en 2013 entre críticas de la Xunta, que la acusaba de "intoxicar" la financiación de la infraestructura debido a su delicada salud contable.

Dicha financiación, que ahora está siendo investigada por la autoridades europeas, se articuló con un crédito a largo plazo concedido por el Banco Europeo de Inversiones por un importe máximo de 110 millones; un préstamo participativo de 30 millones otorgado por Axis, gestora de capital riesgo participada íntegramente por el Instituto de Crédito Oficial (ICO); y un crédito sindicado de 110 millones otorgado por BBVA, Santander, Caixabank, Popular y la malograda Novagalicia.

Sobre los pasos de Oteca

La compañía, presidida por José Rodríguez Álvarez --anterior dueño de Oteca--, entró en concurso "necesario" (no voluntario) de acreedores en 2013, mientras que su filial lo hizo de forma voluntaria ese mismo año. Ocasa comandaba entonces un grupo empresarial asentado sobre siete plantas de aglomerado y ocho equipos de extendido, tenía canteras en Ourense y Segovia y una lista de filiales como Firmes do Miño, Aglomerados del Támega o Productos Bituminosos, dedicada al diseño y fabricación de emulsiones bituminosas y betunes asfálticos.

José Rodríguez Álvarez ya había dado carpetazo a Oteca, dejando tras de sí deudas con los proveedores. La venta de la empresa propició también el traspaso de los pagos pendientes.

El cartel del asfalto

A estas cuitas, suma Ocasa otro golpe, encajado en 2011, el año que se iniciaron las obras del hospital de Vigo. Competencia sancionó con 8 millones de euros a cinco empresas gallegas en la investigación que dio a conocer una red de empresas conocida posteriormente como el cartel del asfalto. Entre ellas estaban las gallegas Extraco, construccións e proxectos, Misturas, obras e proxectos, Ocasa y su filial Betunes y firmes; y Ovisa Pavimentos y Obras.

Se las acusa de acordar ofertas a la baja en concursos públicos para presentarse a licitaciones de las administraciones como empresas que competían entre sí, aunque en realidad tenían un pacto para repartirse los contratos. Ocasa fue sancionada con 5,5 millones y su filial con 100.000 euros.

La empresa recurrió a los tribunales consiguiendo alguna victoria, como la retirada de la multa a Betunes y Firmes y la reconsideración de la sanción de 5,5 millones, que la Audiencia Nacional consideró excesiva en 2013, aunque no la retiró.
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