Navantia toca fondo: reduce su patrimonio a la mitad en un año

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El grupo público evita entrar en causa legal de disolución al acogerse a medidas excepcionales del Gobierno, pero abordará una reducción de capital

Trabajadores de Navantia

21 de octubre de 2014 (21:20 CET)

No iba de farol el presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) cuando advirtió hace justo un año en el Congreso que la viabilidad de Navantia estaba en el aire. Ramón Aguirre, sin apenas concretar un solo dato, habló de una delicada situación financiera y patrimonial, que ahora Economía Digital pone negro sobre blanco. Navantia cerró el 2013 con unas pérdidas de 57,7 millones de euros, que contrastan con los resultados negativos de 78,2 millones de 2012. Pero son los constantes números rojos, acumulados año tras año, los que han activado todas las alertas sobre una situación patrimonial que hace tambalear su balance.

Y es que Navantia contaba al cierre del año pasado con un patrimonio de 81 millones de euros, prácticamente la mitad de los 155,2 millones con que había comenzado el ejercicio. En tres años, desde 2011, el patrimonio neto del grupo de astilleros públicos se ha reducido prácticamente a la tercera parte: desde los 222,4 millones en las cuentas de 2011 a los mencionados 81 millones, según recogen su cuentas presentadas en el Registro Mercantil.

Pérdidas acumuladas

¿Dónde está el descalabro? Navantia ha tirado de reservas para hacer frente a sus compromisos y ha tenido que asumir las pérdidas acumuladas. La compañía tiene un capital escriturado de 226,3 millones de euros y permanece invariable. El otro componente de los fondos propios, las reservas no estatutarias, se ha quedado en 12,5 millones, frente a los 29,5 millones de de 2012. Eso explica, en parte, que los fondos propios de la compañía hayan caído a la mitad, desde los 149,6 millones de 2012 a los 75,1 millones al cierre de 2013.

Las ventas de Navantia cayeron un 23% el año pasado, hasta los 698,7 millones, cifra de negocio vinculada básicamente al mercado de las reparaciones. Pero la compañía arrastra una pérdidas de ejercicios anteriores superior a los 106 millones de euros. Y esta es una de las claves para entender su situación patrimonial. Toda esta dinámica lleva a los gestores de Navantia a reconocer que se encuentra en causas legales de reducción de capital, e incluso de disolución, escenario que lograron esquivar el año pasado gracias a la entrada en vigor del decreto del Gobierno sobre medidas extraordinarias de refinanciación y reestructuración de capital.

Por ello, el consejo de administración de Navantia, celebrado en marzo, acordó “no llevar a efecto de forma inmediata reducción de capital alguna”, aunque en cumplimiento de la Ley de Sociedades de Capital, se prevé que esta se llevará a cabo dentro del plazo legal establecido.
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