Navantia, a dos velas: duplica su agujero patrimonial en un año

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El grupo de astilleros, que logró reducir sus pérdidas a la mitad en 2014, agrava su dependencia del Estado al presentar reservas y otras partidas patrimoniales en negativo superiores a los 116 millones

Protesta de los trabajadores de Navantia en Ferrol

en A Coruña, 22 de julio de 2015 (21:31 CET)

Navantia siempre saldrá a flote, sea cual sea su situación financiera y pratrimonial. Para algo está el Estado. Esta es una de las principales conclusiones que se puede extraer de las cuentas que acaba de presentar su matriz, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), correspondientes al año pasado. El grupo de astilleros públicos ha firmado unas pérdidas de 27,1 millones al cierre de 2014, frente a los 59,7 millones en números rojos de 2013. Sin embargo, su agujero patrimonial prácticamente se duplica.

Son un total de 116,4 millones de euros en negativo los que presenta Navantia al cierre del 2014 en sus reservas y otras partidas patrimoniales. Un año antes, en 2013, estas dos partidas, claves para valorar su solidez patrimonial, se situaban en 66,5 millones en negativo, según la memoria de la SEPI. En síntesis, más del doble. Como grupo consolidado, Navantia y sus sociedades dependientes presentan solamente en el apartado de reservas (conforman con su capital los recursos propios) un agujero de 54,8 millones en diciembre de 2014.

Las reservas y los pasivos

Las reservas negativas de Navantia, que la harían inviable si fuera una empresa privada, contrastan con la fortaleza que muestran otras compañías públicas, también de la SEPI. Por ejemplo, Tragsa, Correos, Sepides o Mercasa, todas ellas con reservas en positivo. Por encima de Navantia en cuanto a reservas negativas solo se sitúa Hunosa, con más de 171 millones de descubierto.

En la memoria de la SEPI también se recoge otro elemento del balance que condiciona la operatividad de la compañía, y son sus pasivos, en este caso contraídos con el propio Estado.  Y es que el grupo de astilleros se lleva el grueso de los compromisos financieros del sector público con el Estado. Es la mecánica para la financiación en la construcción de los buques de Defensa la que condiciona esta partida.

Más deudas

Navantia tenía un pasivo superior a los 3.400 millones de euros en 2014. En 2013 eran algo más de 3.100 millones. Más allá de su importe, llama la atención lo que representan sobre el total de todas las empresas de la SEPI, que en su conjunto firmó un pasivo el año pasado de 3.530 millones.

Navantia recoge en este epígrafe, fundamentalmente, una deuda contraída con el Ministerio de Industria, el cual otorga a la compañía financiación específica, mediante préstamos que no devengan ningún tipo de interés, para el desarrollo de los programas militares para el Ministerio de Defensa. Todo son colchones.

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