Nace Estrella Galicia 'made in' Brasil

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Hijos de Rivera llevará por primera vez la producción de Estrella fuera de Galicia

Ignacio Rivera, en las nuevas instalaciones de la planta coruñesa | EFE

18 de febrero de 2014 (17:40 CET)

Lo anunció Ignacio Rivera, el consejero delegado, a finales de 2012 y tomará forma este mismo año. Hijos de Rivera producirá su Estrella Galicia por primera vez lejos de A Coruña y de la comunidad gallega. Muy lejos. En Brasil. Ha llegado a un acuerdo con un partner brasileño para ocupar una fábrica en Sao Paulo y alcanzar una producción de 5 millones de litros hasta 2015.

La subcontrata, por un periodo de tres años, implicará que los cerveceros de la marca crucen el océano “en breve” para dirigir la producción en el país carioca, donde la compañía ya tiene un equipo de 30 personas trabajando, básicamente, en el sector comercial y de distribución. El desembarco en Brasil con una filial, Estrella Galicia do Brasil, en 2012 allanó el camino para la cervecera coruñesa que escogió el mercado brasileño como puerta de entrada al Mercosur, actualmente, su principal mercado en el exterior.

La última estación de la expansión sudamericana pasa por contar con una planta propia, aunque la nueva instalación dependerá de los resultados de esta primera iniciativa, según apuntó Rivera. La decisión le tocará, probablemente, a la quinta generación, que comienza a hacerse un hueco en la cúpula directiva de Hijos de Rivera con dos miembros en el consejo.

Más marca y una cervecería propia

Mientras tanto, el equipo de Estrella Galicia apuntala la marca en Sudamérica. El trabajo más avanzado es el del posicionamiento. Están previstas varias iniciativas como el patrocinio de un premio de motociclismo en Argentina y la puesta en marcha de una cervecería propia en Sao Paulo.

Hijos de Rivera está muy interesado en el eje que conforman Sao Paulo y Río de Janeiro, “con 80 millones de habitantes en apenas 400 kilómetros”, explica el consejero delegado del grupo. Además, Brasil permite una distribución más o menos cómoda a través de la red de supermercados, la primera vía que escogió la compañía para comercializar su cerveza.

Combate, sin embargo, con un handicap respecto a los competidores locales. Las botellas importadas desde Galicia cuestan casi el triple que otras cervezas, “por lo que se requiere mucho trabajo de marca”, explicó Rivera.

Cuarta cervecera en España

Consolidado en su comunidad de origen, el grupo crece principalmente gracias al mercado español y extranjero. Es por volumen de litros facturados la cuarta cervecera en el Estado, detrás de Mahou-San Miguel, Heineken y el grupo de Carceller, Damm. El año pasado la planta gallega alcanzó los 143 millones de litros envasados lo que supone un crecimiento del 16%, 20 millones de litros más. Echando la vista atrás, los números son todavía más apabullantes. Vende un 65% más que en 2007, con 230 millones de euros facturados en 2013, y produce un 50% más.

El mercado gallego, que supone la mitad de las ventas del grupo, tiene poco margen de maniobra. “Tiene un consumo per cápita de cerveza menor que el resto de España y, aunque crecimos en torno a un 2%, el grueso del crecimiento total es fuera de Galicia”, explicó Rivera. Respecto a la mejoría dentro del estado destacó que es muy “uniforme”, sin que unas comunidades destaquen por encima de otras, y paulatino. Hijos de Rivera no quiere, por el momento, lanzar campañas agresivas ni grandes rebajas de precios en España.

Más inversiones en la fábrica

Con estas cifras, las nuevas instalaciones que inauguró Hijos de Rivera en el polígono de A Grela hace algo menos de un año para duplicar su producción se están quedando, de nuevo, pequeñas. Permitieron aumentar la capacidad de la fábrica por encima de los 200 millones de litros pero el ejercicio pasada ya se envasaron 143 millones. La previsión es cerrar 2014 creciendo entre un 7% y un 8%, hasta los 153 millones.

Así, Ignacio Rivera estima que habrá que reformar y ampliar el nuevo edificio en un periodo de 2 años por lo que el ritmo inversor se mantendrá. Más allá de Brasil, la compañía asegura que no tiene interés en deslocalizar la producción o sumar nuevas plantas. Dice Rivera que tener una sola fábrica tiene más ventajas que tener muchas.

Hijos de Rivera desembolsó en la ampliación de A Grela cerca de 100 millones, que completaron una inversión total de 197 en los dos últimos planes estratégicos de tres años (entre 2007 y 2013). El consejero delegado prevé que se inviertan otros 100 millones más hasta 2018 para incorporar nuevas calderas de cocimiento a la planta coruñesa y reforzar el segmento de las aguas, donde el grupo opera con Cabreiroá y la asturiana Agua de Cuevas.
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