Multa de 480 millones a la matriz de Corporación Noroeste

stop

A pesar de la sanción, Votorantim saldrá al rescate del conglomerado gallego tras triplicar beneficios en 2013

Planta de Morteros de Galicia, integrada en Votorantim,  en Boqueixón

07 de abril de 2014 (01:49 CET)

El gigante cementero Votorantim Cimentos, cuyo flagship en España es la gallega Corporación Noroeste, ha sido sancionada por la Comisión de Competencia con una multa que asciende a 1.500 millones de reales brasileños (al cambio, unos 480 millones de euros) por una infracción derivada de la manipulación del mercado del país latinoamericano.

El duro expediente, que sólo está pendiente desde el mes de enero de la ratificación por el quinto de los cinco consejeros del órgano inspector (cuatro ya han adelantado provisionalmente su voto a favor de la sanción), también incluye una multa milmillonaria a la que fue anterior propietaria del conglomerado gallego hasta finales de 2012, Cimentos de Portugal. Cimpor ha sido sancionada, por su parte, con 169 millones de euros, según consta en el informe del citado organismo y en la memoria anual de la empresa lusa.

El acta de Competencia de Brasil señala que, junto con otra casi media docena de firmas del sector, las dos compañías, situadas entre las diez principales del mundo, tendrán que desprenderse, por añadidura, del 35% y el 25% de sus activos en el Estado latinoamericano. Una auténtica sangría en un momento en el que la construcción es uno de los pulmones económicos del país carioca.

20 fábricas

En el caso de la división cementera de Votorantim, el varapalo supone el apercibimiento de enajenación de 20 de sus 60 plantas de fabricación. Sólo el área de cementos de la actual propietaria de Corporación Noroeste facturó en 2013 un total de 12.431 millones de euros, del total de 26.272 millones que sumaron todas sus divisiones operativas. Por su parte, Cimpor Brasil, con un negocio de 2.600 millones de euros e integrada en el también gigante brasileño InterCement, se verá obligada, según el acta, a prescindir del 25% de toda su capacidad productiva en Brasil. En total son 16 plantas, con un valor industrial global de cerca de 3.500 millones de euros y que proporciona el 60% del negocio de todo el grupo.

La decisión de Competencia, que arranca con una investigación abierta en el año 2006, ha caído como una auténtica bomba en el momento en que Brasil es en la actualidad una potencia mundial en el sector de la construcción, un título que viene acreditado principalmente tanto por la organización del Mundial de fútbol, los Juegos Olímpicos de 2016 y otras edificaciones menores ligadas directamente a estos eventos transnacionales.

Corporación Noroeste


El principal punto de conexión entre los dos gigantes cementeros brasileños, al margen de la fortísima sanción económica a la que se enfrentan por formar parte de un cártel que ejercía prácticas irregulares de control del mercado brasileño, es la gallega Corporación Noroeste. La firma gallega, que atraviesa un complicado momento derivado de la prolongada y fuerte caída del negocio del sector de la construcción, tiene de nuevo asegurado su rescate tras acumular cuantiosas pérdidas (en 2012 obtuvo un resultado negativo de 269 millones de euros).

La empresa especificaba en sus cuentas que, a pesar de este balance, contaba con el apoyo de la matriz del grupo,Votorantim, que ha manifestado “su compromiso de prestar apoyo financiero y patrimonial que, en su caso, resulte necesario”.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad