Montoro “sentencia a muerte” al juego gallego

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Los empresarios claman contra la regulación que prepara Hacienda para las máquinas de azar en internet, que pueden "acabar" con el sector presencial, formado mayoritariamente en Galicia por pymes

Máquina tragaperras

04 de abril de 2014 (21:37 CET)

La patronal del juego está en pie de guerra contra el Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro, y Galicia no podía ser una excepción. Claman contra el anuncio de la Dirección General de Ordenación del Juego, que procederá en los próximos meses a autorizar las máquinas de azar en internet, los llamados slots. En la comunidad, las consecuencias pueden ser nefastas para un sector donde predominan las pequeñas y medianas empresas de tipo familiar.

La patronal española, Cejuego, ya ha alertado de la competencia desleal que generará la legalización de este negocio con respecto a las empresas de juego presencial. En Galicia, más allá de los gigantes Comar y Egasa, de los empresarios José Collazo Mato y José González Fuentes, la mayoría de las firmas del sector son pymes o pequeñas compañías de carácter familiar, un hecho que destacan desde AGEO, la Asociación Gallega de Empresas Operadoras, que aglutina a cerca de una treintena de compañías. Su presidente, Serafín Portas, explica que, si no hay modificación, la normativa que pretende poner en marcha el Gobierno puede conllevar “la muerte del sector presencial”.

Ventajas para el 'on line'


Según denuncian desde el sector, la nueva normativa estatal que regula las máquinas recreativas on line tiene una serie de ventajas sobre las presenciales, “que generan empleos y pagan todos sus tributos en España”. Entre otras, las tragaperras vía internet no tienen límite de premio, mientras que en el caso de las presenciales la bonificación máxima por un euro es de 500 euros. Además, la regulación propuesta abre la puerta a que se instalen máquinas de juego on line en establecimientos públicos, algo que no está autorizado en otros países.

“Hay muchas contradicciones. No entendemos el motivo de esta normativa en este momento, cuando nadie la está demandando. No entendemos que no se toque el límite de premios máximos y no entendemos que se aplique una ley que va en contra del consumidor y del juego responsable”, explica Portas, quien recuerda que el juego on line tiene ventajas sobre el presencial incluso a la hora de poder publicitarse.

Alta fiscalidad


Desde la patronal gallega del juego advierten de que la regulación puede derivar en el cierre de numerosas empresas que ya tienen que pelear con una alta fiscalidad. “Cada vez se sacan más máquinas de circulación”, indican.

Cada máquina B, el nombre de las conocidas como tragaperras, esta grabada con un impuesto fiscal que en Galicia llega a los 4.000 euros, una tasa muy elevada (la que se establece en la comunidad es de las más altas de España) si se compara con las que se le aplica al juego on line, que es del 10% sobre el win, es decir, sobre todo lo apostado menos los premios.

Insisten en que la mayoría de empresas de juego on line operan fuera de España y tributan únicamente el impuesto especial de juego, aunque no el IVA, el impuesto de sociedades o el IAE (Impuesto de Actividades Económicas).

Las cifras del juego en Galicia

Según la Memoría Anual del Mercado de Juego en España, elaborado por la Dirección General de Ordenación del Juego, en 2012 las cantidades jugadas en todo el Estado en máquinas de tipo B disminuyeron un 9,3% hasta los 8.515 millones de euros. Los ingresos netos por juego también retrocedieron un 9% hasta los 2.753 millones.

No obstante, el citado estudio apunta que, ese año, en las máquinas B gallegas se jugaron un total de 544 millones de euros, frente a los 297 del año anterior y los 278 de 2010. Los ingresos llegaron a 106 millones de euros.

Ese año, las tragaperra españolas generaron unos ingresos tributarios sólo por juego de más de 722 millones, frente a los 133 del negocio on line.
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