Mira, una planta con solo un potencial comprador

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Los problemas técnicos que arrastran las instalaciones portuguesas de rodaballo condicionan la operación, que está sobre la mesa del consejo y de los administradores

Manuel Fernández de Sousa y José Sócrates en la inauguración de la planta de Mira.

07 de noviembre de 2013 (21:18 CET)

Rivalizaron durante años en el liderazgo mundial de la cría de rodaballo, un mercado concentrado en unos pocos. Y, ahora, de rivales pueden pasar hacer negocios por obligación. El mismo consejo de administración que revisó el plan de viabilidad de Pescanova tiene sobre la mesa y ha estudiado con detenimiento la búsqueda de comprador para la controvertida planta de Mira, en Portugal, que llevó a la multinacional gallega a un efímero liderazgo en el mercado mundial de rodaballo. Y todas las miradas, tanto de administradores como de directivos, están puestas en su eterno competidor, la noruega Stolt Sea Farm, que ya figuró entre las candidatas a hacerse con los activos chilenos de la compañía gallega este mismo año, antes de la presentación del concurso de acreedores, y cuando más liquidez necesitaba el anterior presidente, Manuel Fernández. Como desinversión que es, la operación no figura en el plan de viabilidad (no detalla ventas de activos concretas), sino que derivará del convenio de acreedores, en un proceso de enajenaciones que está por perfilar, según fuentes conocedoras del proceso.

Antes de Mira, Pescanova inició en 2007 el cultivo de rodaballo en su piscifactoría construida en Xove, en la costa de Lugo, donde esperaba alcanzar una producción anual de 3.000 toneladas. Su capacidad de cultivo destronaba a la piscifactoría construida en 2002 por la multinacional noruega Stolt Sea Farm en la costa de Camariñas (A Coruña), que producía 1.200 toneladas anuales de rodaballo y lenguado. La puesta en marcha de Mira, con una inversión de 140 millones de euros y unas instalaciones que ocupaban la extensión de sesenta campos de fútbol, representaba para Pescanova lograr una producción de 3.500 toneladas en una primera fase, para después elevarla hasta las 7.000 toneladas y convertir a Pescanova en líder mundial en la comercialización de la especie.

La clave del control de precios

En los últimos años, la puesta en marcha de Mira representó también una caída de precios en el sector del rodaballo a escala mundial, por la sobreoferta que representaba. Y fuentes cercanas a Pescanova señalan ahora que, pese a los problemas técnicos, es precisamente esa capacidad para regular los precios en primera venta lo que más interesaría a Stolt Sea Farm, que es ahora líder del sector. Ambas compañías se reparten el grueso de la producción mundial de rodaballo. El resto vienen a ser operadores con capacidad limitada.

Un defecto de diseño del sistema de captación de agua marina provocó graves incidencias persistentes en el abastecimiento de agua de la planta, lo que, junto con los problemas sanitarios del criadero, originaron tasas extraordinarias de mortalidad del rodaballo durante el proceso de cría. Ese es uno de los principales hándicaps de la operación de venta de Mira, que puede provocar que el precio de la desinversión se negocie a la baja.

Un gigante del rodaballo


Stolt Sea Farm-Prodemar conoce muy bien a Pescanova. De hecho, su sede y su centro de toma de decisiones a nivel mundial en cuanto al cultivo de rodaballo están ubicados en Lira (Carnota). Stolt Sea Farm llegó a contar en la comunidad gallega con granjas marinas en Cabo Vilán (Camariñas), Merexo (Muxía), Quilmas (Carnota), Lira (Carnota), Ribeira y Palmeira (Ribeira), al tiempo que en el resto del mundo tiene presencia en otros cuatro países.

Stolt Sea Farm- Prodemar pertenece al grupo armador Stolt-Nielsen, una empresa multinacional luxemburguesa, con base de operaciones en Rotterdam. De siempre, la compañía aseguraba llevar veinte años liderando el mercado mundial de producción de rodaballo. Este hito, conseguido desde Galicia, fue el que le arrebató momentáneamente Pescanova, primero con la planta de Xove y después con las maltrechas instalaciones de Portugal.
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