El primer accionista de DIA, Mikhail Fridman, en una imagen de archivo. EPA PHOTO/EPA/Yuri Kochetkov
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El magnate ruso Mikhail Fridman, máximo accionista de DIA, está al frente del consorcio Alpha Group, que fletó la carga del 'Prestige'

Economía Digital Galicia

El primer accionista de DIA, Mikhail Fridman, en una imagen de archivo. EPA PHOTO/EPA/Yuri Kochetkov

en A Coruña, 22 de octubre de 2018 (05:00 CET)

Es el oligarca ruso perfecto, al sumar fortuna, relaciones, escasa transparencia en sus negocios y un pasado turbio. Por ejemplo, el naufragio del Prestige. Mikhail Fridman, el hombre fuerte de DIA, una cadena de supermercados al borde del abismo en bolsa, preside el grupo que fletó la carga del Prestige, allá por 2002.  Fridman controla algo más del 29% de DIA y es fundador y propietario del consorcio Alpha Group.

Fridman se fue de rositas de la crisis del Prestige. Un escrito dirigido a principios de este mes a la Audiencia Provincial de A Coruña por la asociación ecologista Arco Iris, una de las partes más implicadas en el juicio del Prestige, vuelve a poner el foco sobre Fridman. El escrito, que pide la revisión de la ejecución de la sentencia, dedica al magnate ruso algunos pasajes y denuncia "el gran poder financiero escondido en la fletadora Crown Resources, la empresa que alquiló el buque siniestrado y brazo ejecutor del holding Alpha Group" .

"Como propietarios de la carga nos hacemos cargo de la compensación de nuestras pérdidas; la carga estaba asegurada en ocho millones de dólares. Sin embargo la responsabilidad del barco es del propietario, toda vez que el buque estaba en alta mar”. Esas fueron las palabras, según recuerda el escrito de Arco Iris, de los portavoces de Crown Resources y Alpha Group tras la catástrofe del Prestige.

En el punto de mira

"Personajes como Mikhail Fridman, cabeza pública y visible del holding Alpha Group, y una de las mayores fortunas del mundo según la revista Forbes, así como Steven Rudosky, consejero ejecutivo y representante legal de Crown Resources", dice la asociación ecologista,  "son lo suficientemente conocidos y poderosos como para embargarles algún bien", aunque admiten que "no mucho tiempo después del siniestro su empresa y filiales desaparecieron en un gran laberinto de paraísos fiscales", entre los que citan Gibraltar y Suiza.

Fridman intenta ahora reflotar DIA, tras la dimisión de su presidenta y el cese de parte de su cúpula. Los hombres del magnate ruso han desembarcado en la compañía, que atraviesa una profunda crisis bursátil derivada de un modelo que camina a trompicones en el mercado, para hacer valer la participación del empresario, que se sitúa en el 29%.

El control de DIA

El grupo del empresario ruso, que entró en DIA en julio de 2017 al adquirir el 10% del capital, ha ido desde entonces haciendo compras hasta sumar una participación que le sitúa al borde del límite legal obligado para lanzar una opa, que es el 30%.

Fridman controla una popular cadena de distribución en su país con 13.685 tiendas y, según recoge El País, es consejero delegado de Alpha Bank, uno de los bancos más importantes de su país. El fundador de Alpha Group sigue teniendo una participación de más del 30% en el banco y es propietario del grupo minorista más grande de Rusia, con varias cadenas. También es fuerte en negocios como el petróleo, seguros y gestión de activos.

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