Megasa y sus socios piden un gobierno estable tras el 26J

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La Unión de Empresas Siderúrgicas, entre cuyos miembros también figura Celsa Atlántica, queire competir en igualdad de condiciones con la industria china, a la que acusan de competencia desleal

Una máquina transporta piezas de acero en las instalaciones de Megasa

en A Coruña, 02 de junio de 2016 (21:41 CET)

El sector siderúrgico español está sumido en una intensa batalla con la industria china, a la que acusa de "inundar los mercados con materiales a precios de derribo, poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo de la industria europea". Por este motivo, desde la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid), en la que están integradas las gallegas Megasa y Celsa Atlantic, insisten en la necesidad de que, tras las elecciones del próximo 26 de junio, España tenga "un gobierno estable".

El director general de Unesid, Andrés Barceló, estima que el Ejecutivo que salga de las urnas deberá llevar a cabo medidas que garanticen la pervivencia del sector. En este sentido, explica que no se trata de imponer barreras arancelarias, sino de que las instituciones como el Gobierno o la UE actúen en consecuencia. En este sentido, apunta que si la Bruselas concede a China el estatus de economía de mercado, será imposible aplicar los instrumentos de defensa comercial contra sus "importaciones desleales".

La sostenibilidad como ventaja

En la misma línea se pronuncia Carola Hermoso, experta técnica y medioambiental de Unesid, que recuerda que "cuando adquirimos un producto importado, también importamos su impacto económico, social y medioambiental". Por ello, aboga por marcos regulatorios adecuados que aseguren el valor añadido de la industria. Sin embargo, lamenta, "nadie puede modificar nada sin un gobierno".

Unesid, que este jueves ha presentado los datos sobre sostenibilidad económica, social y ambiental de la industria siderúrgica española 2016, reconoce que es prácticamente imposible competir en precios con China, por lo que la sostenibilidad de los procesos de producción es su principal ventaja competitiva.

Reciclaje y emisiones

En estos aspectos, la industria siderúrgica nacional saca pecho. Barceló señala que el 97% de los subproductos de la industria siderúrgica pueden reciclarse, aunque todavía falta por eliminar algunas trabas administrativas para que esta cifra sea del 100%.

En España se reciclan 19 toneladas de acero por minuto, para lo cual Barceló asegura que "no es necesario ningún incentivo económico", ya que el ahorro de agua y energía resulta rentable para el sector. "No creo que nuestros colegas tengan niveles de reciclaje y recuperación total del agua como los nuestros", presume el director general de Unesid.

Al mismo tiempo, destaca, la emisión de gases de efecto invernadero se ha reducido en las empresas siderúrgicas españolas de 199 kilogramos de CO2 por tonelada de acero en 2013 a 181 en 2015, y la totalidad de empresas siderúrgicas posee sistemas de gestión ambiental.

La construcción pesa

Para lograr estos resultados, el sector invirtió en en 2015 un total de 301 millones de euros en nuevos procesos y productos más innovadores y sostenibles, 32 millones menos que dos años antes, que generaron un valor económico de 11.187 millones de euros, frente a los 14.376 millones de 2013. La construcción, que aún sigue sufriendo los estragos de la crisis, consume el 40% del acero que se produce en España, de ahí este descenso, indica Barceló.

Por otra parte, la industria siderúrgica española invirtió 25 millones de euros en formación en 2015, lo que constituye una media de unas 29 horas formativas al año por trabajador. Actualmente, trabajan en el sector unas 60.000 personas.
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