Instalaciones de Siderurgia Nacional, filial de Megasa en Portugal

Portugal 'mima' a Megasa con las mayores bonificaciones eléctricas de la industria lusa

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Siderurgia Nacional, filial del grupo gallego, recibe más de 30 millones de euros por el servicio de interrumpibilidad que la puso en jaque en España

A Coruña, 22 de junio de 2017 (06:00 CET)

La vecina Portugal ha puesto en revisión su política de incentivos de interrumpibilidad para las empresas, una decisión que ha pillado por sorpresa a buena parte de las beneficiarias de esta medida. La gallega Megasa, a través de su filial Siderurgia Nacional, es la que más dinero recibe de la Entidad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE) por este concepto. En 2017, más de 33 millones de euros.

El grupo siderúrgico de la familia Freire despliega en territorio luso tres centros productivos y una planta de reciclaje próximos a la ciudad de Lisboa. Los incentivos eléctricos son claves para la operativa de la compañía, que llegó a plantear cerrar la histórica fábrica de Narón ante las dificultades para competir con otras plantas que recibían mayores bonificaciones. En cambio, en Portugal, es líder en ayudas por interrumpibilidad. 

Desde que se puso en marcha este mecanismo, muy similar al español y que tiene como finalidad que los grandes consumidores de energía se comprometan a reducir sus consumos en caso de sobrecarga del sistema para garantizar el suministro, no se ha dado ninguna orden de reducción. Es más, ni siquiera se han realizado revisiones en las empresas beneficiarias que establece la ley portuguesa para ver si son acreedoras de dicha bonificación, es decir, si tienen disponibilidad y capacidad para llevar a cabo esa reducción.

Los miembros de la Associação Portuguesa dos Industriais Grandes Consumidores de Energia Eléctrica, entre los que figura Siderurgia y que representan el 25% del consumo energético industrial, ven con preocupación la medida. No obstante, aseguran haber simulado la reducción de consumo por su cuenta, siguiendo los pasos que daría el operador Redes Energéticas Nacionais.

Desde que se implantó la interrumpibilidad en Portugal no se solicitó ninguna reducción de consumo a las empresas

Los promotores de la iniciativa, el Bloque de Esquerda y el Partido Socialista luso, buscan con esta revisión reducir el número de empresas que se benefician de estos contratos –medio centenar, aproximadamente– y ahorrar con ello unos 60 millones a los consumidores, que este año abonarán por este concepto 112 millones de euros. De esta cantidad, 33 millones corresponden únicamente a la filial de Megasa. La firma de la familia Freire representa el 2,5% del consumo portugués.

Condiciones especiales

En 2013, cuando se implantó el sistema, Siderurgia Nacional amenazó al Gobierno con llevar de vuelta a España la producción de sus plantas lusas de Maia y Seixal, dejando en el aire más de 700 empleos. El Ejecutivo reaccionó con la creación de un apartado exclusivo para consumidores que se abastecen en muy alta tensión, del que se beneficia Siderurgia, lo que evitó la fuga de uno de los mayores exportadores del país, que además ha comprometido recientemente una inversión de 52 millones de euros para la mejora de sus fábricas.

De momento Megasa respira tranquila, a la espera de ver si se opta por un sistema de concurso para adjudicar los incentivos. Respecto a su producción, trata de adaptarla a horarios fuera de los picos de consumo para no penalizar al sistema eléctrico portugués.

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