Martinsa liquida una de las constructoras emblemáticas de Jove

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Los activos de Obralar, en concurso de acreedores, será subastados tras la disolución de la empresa

Fernando Martín

10 de septiembre de 2013 (20:59 CET)

Martinsa-Fadesa logró en 2011 superar el concurso de acreedores en el que estaba inmersa, y que la llevó a protagonizar la mayor suspensión de pagos de la historia empresarial española. No obstante, el mismo año en que superó el concurso, entraba en él una de sus filiales más conocidas, Obralar. Ahora, la constructora se enfrenta a su disolución.

La constructora era una de las filiales más activas del empresario gallego Manuel Jove. Fue vendida a Fernando Martín en 2007, junto con Fadesa.

Una compañía con nombre

Obralar tiene como objeto social “la promoción, gestión y desarrollo de actividades hosteleras, de restauración y residenciales de todo tipo” y en la época en la que Fadesa era una máquina bien engrasada, era uno de los puntales de Jove. En A Coruña era conocida, entre otras obras, por ser la gestora del Centro Logístrico de Transportes de Culleredo, aunque promovió obras en distintos puntos de España

Entró en concurso de acreedores en 2011 después de que lo hicieran otras filiales de Martinsa-Fadesa como la constructora Recovi, que estaba participada al 100% por Obralar. Residencial Coruñesa de Viviendas se montó para ser la sociedad desde la que gestionar la venta de una promoción de viviendas en el barrio coruñés de Los Rosales, a medidados de los noventa.

Subasta

Según fuentes de Martinsa-Fadesa, el siguiente paso tras la liquidación de Obralar será la salida a subasta de toda la compañía. “En caso de que no se vendiese, entonces se pasaría a una subasta por lotes organizada y definida por el juez y la administración concursal”, explican.

No es la primera vez que el nombre de Obralar emerge relacionado con el concurso de acreedores de Martinsa Fadesa. En 2011, la multinacional aseguradora HCC acusó a Fernando Martín de ocultar información sobre los beneficios de una de las participadas de Martinsa, con lo que se dificultaban las posibilidades de cobro de los acreedores.

HCC aseguraba que Obralar, administrada todavía por Martín, no había presentado sus cuentas correspondientes a los ejercicios 2007, 2008 y 2009 hasta finales de ese mismo año, lo que impidió que la inmobiliaria gallega pudiese beneficiarse de los resultados obtenidos.

Según la documentación que aportó entonces HCC, Obralar obtuvo unos beneficios de 6,98 millones en 2007, aunque no pudo repercutir positivamente en Martinsa.

Martinsa recorta números rojos y negocia con la banca

Este agosto, Martinsa-Fadesa comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que había cerrado el primer semestre del año con una pérdida neta de 267,3 millones de euros, lo que supone reducir en un 16% los números rojos contabilizadas en el mismo período de 2012.

Con todo, al cierre del primer trimestre, la inmobiliaria informó de que negociaba con la banca la conversión de deuda en nuevos créditos participativos para evitar su disolución.
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