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El consejo de administración de Sacyr se mantiene por ahora sin cambios a pesar de los relevantes cambios accionariales que ha vivido la constructora

Barcelona, 08 de septiembre de 2017 (20:45 CET)

El esperado baile de sillas en Sacyr se pospone. Una vez más. El consejo de administración de la constructora se reunió este jueves para dar el visto bueno a las cuentas del primer semestre, con la amenaza en el aire de un revolcón de puestos y nombres fruto de la nueva estructura accionarial de la compañía. Por ahora, sin embargo, todos siguen en sus sitios.

La reunión presidida por Manuel Manrique apenas aprobó la salida de la secretaria no consejera, Elena Otero-Novas, en dirección a la operadora Vodafone. Queda así para la próxima reunión los cambios dentro del “proceso de reflexión” anunciado en junio pasado por el propio Manrique. Antes del verano incluso se especuló con que el directivo jienense pudiese perder el sillón de mando en la constructora, ante las presiones del empresario José Moreno Carretero, que ya es el primer accionista individual del grupo.

Moreno Carretero aumentó pocos días antes su participación en Sacyr desde el 5% con el que contaba hasta el 12,86%. Por delante ya sólo se sitúa así Demetrio Carceller, cuyo 14,7% de acciones incluye el 2,4% que tiene sindicado con el grupo canario Satocán. Con todo, ambos figuran muy por delante de Manrique, que vio reducido este año su peso hasta el 1,86% y que sigue contando con dos sillones en el consejo, uno ejecutivo y otro accionarial.

Sacyr: Moreno Carretero aumentó en junio su participación desde el 5% al 12,86%

Ante este desequilibrio, Moreno Carretero maniobró incluso para renovar la cúpula de Sacyr, tal y como informó en su momento Economía Digital. Circunstancia que, al menos por el momento, parece descartada. A lo que no parece renunciar el empresario manchego es a obtener dos asientos más en el consejo -ahora mismo cuenta con uno-, situándose al nivel de Disa, la sociedad de los Carceller, y reequilibrando así un órgano a día de hoy claramente descompensado. 

Mejora del ebitda

A mantener esta paz, al menos coyuntural, seguro que ha ayudado la buena marcha del grupo constructor, que en los primeros seis meses del año aumentó un 15,7% su ebtida (191 millones) respecto al ejercicio previo, mientras la facturación aumentó un 7,7% (1.523 millones). Ambas magnitudes no contabilizan los ingresos extraordinarios por la venta de activos, sobre todo en Portugal, que reportaron a la compañía hasta 20 millones de euros en el primer semestre de 2016. Si se tienen en cuenta estos ingresos, el beneficio neto de Sacyr hasta junio (60,39 millones) cayó un 6,3%

El mercado ha recibido plano las cuentas de la constructora, cuyos títulos repuntaron los últimos días de agosto tras mantenerse en los 2,20 euros durante semanas. Este viernes la acción cerró en los 2,29 euros, prácticamente sin variaciones respecto al cierre del jueves. 
 

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