Los socios de Sargadelos buscan zanjar la guerra lejos de los tribunales

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Los herederos de Díaz Pardo y la dirección inician conversaciones para poner fin a una demanda que pone en peligro la continuidad de la compañía

Protesta de los trabajadores de Sargadelos frente a Cerámicas do Castro

en A Coruña, 27 de marzo de 2015 (02:46 CET)

La segunda de las vistas fijadas por las impugnaciones al inventario y lista de acreedores de Sargadelos, que suspendió pagos hace más de un año, ha sido suspendida. El juicio estaba fijado para este jueves, pero una nueva tentativa de las partes en conflicto para llegar a un acuerdo fuera de los tribunales ha frenado el proceso.

Entre los recurrentes están los herederos de Isaac Díaz Pardo. Reclaman a la empresa una deuda de 3 millones que, según la dirección, llevaría a la quiebra del grupo. Este conflicto clave ha cambiado de terreno de juego. Fuentes del consejo han confirmado que se han iniciado conversaciones entre la actual directiva de Sargadelos, encabezada por el presidente Segismundo García, y la familia Díaz Arias a través de sus respectivos abogados.

No es solo una cuestión económica

El acuerdo está todavía muy lejos de cerrarse, informan las mismas fuentes, y las partes tienen guardados bajo llave los puntos clave. Previsiblemente, no se formalizará solamente en base a un pacto económico.

Los herederos de Díaz Pardo quieren compromisos de cambio en la gestión. Desde hace tiempo denuncian un intento de borrar el legado de Isaac Díaz Pardo en la compañía. Segismundo García llegó a la presidencia con el apoyo de la familia Vázquez, que completa la tríada de principales accionistas en el grupo.

El grupo se juega el cuello

Lo que se busca es un acuerdo "integral" que zanje tanto la reclamación económica como la batalla interna abierta entre los socios. Los herederos de Díaz Pardo declinaron dar detalles sobre las conversaciones hasta que no se cierre el acuerdo. Y sin pacto, mantendrán la amenaza judicial, que sigue abierta.

El grupo tiene en marcha un plan de viabilidad que, según fuentes empresariales, ha dado un resultado aceptable, que permite asegurar la continuidad de una compañía adelgazada a base de despidos. Pero sigue pendiente de cerrar el convenio de acreedores, según la dirección, empantanado a causa de las iniciativas judiciales de los Díaz Arias.
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