El director general de Unipost, Pablo Raventós, entra en la sede de la compañía en L'Hospitalet (Barcelona) mientras la Guardia Civil realiza un registro en la misma. EFE

Los Raventós presentan un plan a la desesperada para salvar Unipost

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Los Raventós presentan alegaciones a la liquidación de Unipost, solicitada por el administrador concursal, con un “agresivo” plan de negocio

Xavier Alegret / Carles Huguet

El director general de Unipost, Pablo Raventós, entra en la sede de la compañía en L'Hospitalet (Barcelona) mientras la Guardia Civil realiza un registro en la misma. EFE

Barcelona, 30 de diciembre de 2017 (00:58 CET)

La familia Raventós intenta evitar lo que parece inevitable, y para lograrlo va a la desesperada. Unipost camina hacia el cierre, después de que el administrador concursal solicitara la liquidación del grupo postal, y sus propietarios se oponen frontalmente a la medida. Por ello, han presentado alegaciones contra la petición de liquidación al juzgado mercantil número siete de Barcelona, y las han acompañado de un “agresivo” plan de viabilidad.

Según han explicado fuentes sindicales a Economía Digital, que están personadas en el concurso de acreedores de Unipost, Pablo Raventós y los gestores de la compañía intentan evitar su liquidación con el argumento de que es la peor de las soluciones: no beneficia el mantenimiento del empleo, al contrario;  empeora su viabilidad, puesto que los clientes irán abandonando la compañía, y tampoco beneficia su venta.

Los Raventós alegan que la liquidación es la peor solución para Unipost porque dificulta la venta y perjudica el empleo

Lo cierto es que si el administrador concursal presentó la solicitud de liquidación fue porque no surgió ningún comprador tras la presentación del concurso, y porque considera que la compañía por sí sola no es viable. La prueba de ello es que pierde dinero, que lleva años atrasando el pago de las nóminas y de las pagas extra y, sin ir más lejos, que tuvo que presentar concurso. De hecho, ya tumbó un plan de viabilidad de los gestores de la empresa.

En cambio, los Raventós, que no lograron en los últimos años llevar a Unipost a los números negros, ahora sí que ven opciones de subsistencia. Eso sí, tras un exhaustivo plan de viabilidad, que ha sido calificado como “agresivo” por los sindicatos. Contempla una serie de requisitos, como son congelaciones salariales, despidos, cierres e incluso un contencioso con el Estado. Parece un último intento desesperado.

El plan de viabilidad de los Raventós para Unipost

El plan de viabilidad prevé subir una media del 6% los precios de los contratos con los clientes a partir del 1 de enero. Así incrementaría la facturación, aunque no tiene en cuenta la posible fuga de clientes que puede provocar dicha medida. Tampoco depende de ellos llegar a un acuerdo con Correos para regularizar los descuentos de 2017 y el acceso a su red en condiciones ventajosas para 2018.

Los Raventós también prevén cerrar los centros de trabajo que no son rentables, con lo que, además del ahorro que supondría, recuperarían fianzas. Con el resto de centros de trabajo, la propuesta es negociar a la baja los alquileres, así como los contratos con los proveedores. Por lo que respecta a los locales de propiedad, prevé vender activos inmobiliarios por valor de 9 millones de euros, aunque tendrían que irse de alquiler.

En cuanto a medidas traumáticas para la plantilla, planea 900 despidos –casi la mitad de los 2.150 trabajadores de Unipost– ya en enero: 454 ya previstos como primera parte del ERE en tramitación, más 450 a finales de mes como consecuencia del cierre de los centros de distribución que no son rentables. A los que se quedasen, se les congelaría el salario en vez de aplicarles el incremento del 12% previsto, para lo que deberían negociar con los representantes de los trabajadores.

Los Raventós prevén vender activos por 9 millones, subir precios y reclamar al Gobierno las ayudas a Correos

A nivel financiero, prevé recuperar los contratos de financiación circulante con Bankia y Bankinter, por 1,5 millones de euros, así como solicitar un crédito adicional de 2 millones de euros. Respecto a los clientes, quiere ajustar los periodos de cobro.

Por si estas medidas no fueran suficiente trabajo, que quieren realizar en seis meses, los Raventós prevén reclamar patrimonialmente al Gobierno por los “daños y perjuicios” derivados de las ayudas públicas recibidas por Correos, por importe de más de 50 millones de euros. Es decir, que mientras esperan mayores descuentos de Correos, denunciarán sus ayudas.

El objetivo de este plan no es tanto retener Unipost como ponerla en marcha para, una vez recuperada y pasadas las incertidumbres políticas, se pueda vender en bloque. Al menos, así lo indican en sus alegaciones. Ahora la palabra la tiene el juez.  

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