Los problemas de José Alberto Barreras más allá de Pescanova

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El empresario vigués afronta los frentes abiertos en Montebalito, la sociedad con la que cotiza en bolsa

18 de abril de 2014 (18:56 CET)

José Alberto Barreras, histórico empresario vigués afincado en Madrid estuvo en la brecha mediática durante todo el año pasado debido a su imputación (luego se le levantó) en el caso Pescanova. Fue acusado de hacer uso de información relevante y vender acciones antes de que estallara la crisis de la pesquera gallega. Su hija, Ana María Barreras, era uno de los miembros del anterior consejo de administración afines a Manuel Fernández de Sousa. No obstante, el verdadero negocio de Barreras poco tiene que ver con el sector pesquero. Es dueño de Montebalito, su principal sociedad cotizada en bolsa y uno de los principales exponentes de su controvertida manera de hacer negocios.

Se trata de una peculiar sociedad que aglutina diferentes activos de energía, principalmente renovables, así como otros negocios de compraventa de inmuebles y hoteles. Aquí también ha de afanarse Barreras por reconstruir el barco.

Mejora los números rojos

Las cuentas presentadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) correspondientes al segundo semestre del año pasado revelan que en diciembre la sociedad registró un resultado de 201.000 euros frente a los 31,8 millones en números rojos con los que cerró 2012. El resultado de explotación, no obstante, fue de 2,1 millones en negativo, frente a los 21,4 del diciembre anterior.

El margen bruto de su negocio de renovables se redujo en un 3%. La compañía indica que es porque durante la primera mitad del año la producción no fue la estimada debido a la horas de sol y por la implantación de la tasa energética del 7% sobre la producción de energía renovable.

Dación en pago de una promoción residencial


En cuanto a su actividad patrimonial Montebalito vendió edificios situados en Berlín durante 2012, y la falta de arrendatarios en otro en París provocó una disminución del 35% en las rentas por alquiler. No obstante, la sociedad espera comenzar a percibir saldos que ascienden a 400.000 euros anuales por otro inmueble en Alemania.

Montebalito destaca que otra de sus actividades más destacadas del pasado año tiene que ver con la dación en pago parcial de una promoción inmobiliaria, Residencial Élite, situada en San Bartolomé de las Tinajas (Las Palmas) con Caixabank. La actuación supuso una reducción de la deuda de 7,6 millones.

En diciembre el grupo presentaba cuotas impagadas por importe de 12,7 millones de euros de determinados créditos con Bankia que fueron traspasados a la Sareb. Fuera de la deuda financiera, sus principales acreedores están en el terreno de los fotovoltáicos por valor de 1,9 millones.

Multa de la CNMV

Dentro del catálogo de problemas hay que destacar que en julio de 2011, el Juzgado Mercantil de Las Palmas de Gran Canaria inició la suspensión de pagos de Hoteles Balito. El concurso voluntario se aprobó en mayo de 2012 y “se acordó la extinción de la personalidad jurídica de la sociedad”. No obstante, el grupo apunta a que a fecha de la emisión del informe “dicha resolución no es firme”.

Además, recientemente, Montebalito ha sido multada por la CNMV con 18.000 euros por la remisión con un retraso de 32 días del informe financiero anual de 2012. Además, la sanción se extiende a nueve miembros del consejo de la compañía, entre los que se encuentra José Alberto Barreras como representante de Cartera Meridional, por la misma infracción.
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