Los mercados dudan sobre el pago de Argentina a Repsol

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El gobierno de Fernández compensará la expropiación de YPF con bonos de distintos vencimientos; los especialistas en deuda soberana destacan que Argentina roza la calificación de bono basura

26 de noviembre de 2013 (13:38 CET)

Los analistas internacionales advierten del riesgo que conlleva invertir en Argentina. Por esta razón, dudan de que Repsol logre garantías plenas sobre el pago de 3.700 millones en bonos como compensación a la expropiación de la antigua filial YPF.

Según ha trascendido, la fórmula que recoge el preacuerdo, alcanzado este lunes, está construida en base a títulos con distintos vencimientos –a largo plazo (entre 10 y 15 años)—. No se ha especificado a qué divisa estarían atadas las emisiones. Hasta la fecha, la referencia ha sido el dólar estadounidense, opción más cómoda para la petrolera española.

La solvencia de Argentina

Argentina es un país triple C, es decir, roza la calificación de bono basura. Esta suerte de nota duda de la solvencia del gobierno de Cristina Fernández. Por lo tanto, el riesgo de perder la inversión es elevado.

Debido a ello, los intereses que paga a los que deciden prestarle dinero son altos por la posibilidad real de quiebra. Si tomamos como referencia Estados Unidos, un país triple A –la mayor solvencia posible—, Argentina paga ocho veces más.

Las opciones de Repsol

Si el consejo de la petrolera española opta este miércoles por aceptar el acuerdo, Repsol tiene dos posibilidades: esperar vencimientos o bien acudir al mercado secundario para transformar los bonos argentinos en efectivo. En función de las necesidades de tesorería, esta segunda opción es la más probable. Los analistas indican que hay demanda.

Si se analiza la última emisión a siete años realizada por Argentina, aparece el siguiente escenario. Los inversores descuentan el 8% –esta misma referencia ha llegado a caer hasta el 20%—. El rendimiento en el mercado secundario es del 11,60%.

Crecimiento en bolsa

El cupón que pagará Argentina en 2017, fecha en la que perecerán estos títulos, es del 8,75%. A pesar de ello, el país logró colocar apenas 950 millones de dólares. La cantidad que ofrece a Repsol es de 5.000 millones de dólares (3.700 millones de euros). Estados Unidos, en las mismas fechas emitió 35.000 millones de dólares al 1,25%.

A pesar del riesgo de la oferta puesta sobre la mesa, la bolsa ha encajado con fuertes subidas la posibilidad de pacto. La acción de Repsol mejora más del 4,9% en la bolsa española. “Es mejor un bono que nada, que era la opción que había hasta ahora”, destacan los especialistas.

Bankinter explica que el pacto es positivo sólo por un lado. “Cierra una larga disputa, que comenzó hace ya un año y medio”; pero, por otro, es negativo. “Las garantías de estos títulos son dudosas”.
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