Los Freire planean llevarse la producción de Megasa a sus plantas de Portugal

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El grupo gallego, que amenaza con cerrar Narón, cuenta con cuatro filiales en el país vecino

Factoría de Megasa en Narón

06 de junio de 2013 (19:26 CET)

El órdago de la familia propietaria de Metalúrgica Galaica (Megasa) para renegociar mejores condiciones para su factura eléctrica como gran consumidor, con la amenaza de cierre de la planta de Narón, tiene un soporte empresarial a unos cuantos kilómetros de Galicia. Y está en Portugal. El anuncio de la clausura de la planta gallega, con cerca de doscientos puestos de trabajo directos en el aire, tiene como apéndice el traslado de la producción a las plantas que tiene repartidas por Portugal, país que para el grupo del que depende Megasa es como un mercado doméstico. Así lo admiten fuentes empresariales cercanas a la siderúrgica.

La familia Freire, propietaria de Megasa y de la sociedad holding Bipadosa, cuenta con hasta cuatro filiales en el país vecino: Atlansider SGPS, domiciliada en Seixal, cerca de Setúbal; SN Maia Siderúrgica Nacional, SN Seixal Siderúrgica Nacional y Siderúrgica Nacional E.P. Longos, privatizada esta última en su día por el Gobierno luso. Aunque poco ha trascendido de los planes de la familia, las mismas fuentes dan por seguro que el cierre de Narón llevará aparejado el traslado de la producción a Portugal.

El grupo en Portugal

En 1995, Megasa decide ampliar su área de influencia, instalándose en Portugal, donde en la actualidad tiene dos fábricas de similares características a la de Narón: una en Seixal y otra en Maia, en las proximidades de Oporto, según el propio grupo. En los últimos años, la producción del grupo se reparte entre las tres fábricas, correspondiendo a la planta de Narón algo menos de la mitad de todo el grupo. Según datos de la propia empresa,  los puestos de trabajo directo, entre las tres fábricas, alcanzan las 1.000 personas.

Especializada en producción, almacenamiento y distribución de acero corrugado (un tipo de material para construcción que no precisa de tratamiento previo para soldar), ferralla y otros hierros de construcción, Megasa desembarcó fuerte en Portugal en 1995, haciéndose con el control de la Siderurgia de Productos Largos (SPL), privatizada aquel año. Sus clientes son, fundamentalmente, empresas constructoras españolas y portuguesas, fabricantes de tuberías y el sector naval.

La energía es el principal coste de transformación de la primera siderúrgica gallega, alcanzando un peso superior al 30% sobre sus costes totales. De ese porcentaje, corresponde un 75% a la energía eléctrica y un 25% al coste del gas natural. Megasa alcanzó unas ventas superiores a los 1.000 de euros solo en 2011, cuando presentó un beneficio 79,3 millones. De los resultados de dicho ejercicio, la junta general celebrada el año pasado aprobó el reparto de dividendos para la familia Freire por importe de 20 millones de euros, destinando a reservas voluntarias en 2012 un total de 59,3 millones
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