Trabajadores de Megasa, en una concentración delante de una de las fábricas del grupo en Narón. EFE.

Los Freire exprimen Megasa: dividendo récord de más de 500 millones

La comercializadora del grupo de la familia Freire reparte un dividendo millonario conformado tanto por efectivo como por acciones en distintas sociedades

A pesar de no figurar ya en lista Forbes, la familia Freire atesora una de las mayores fortunas de Galicia. Las cuentas de Metalúrgica Galaica (Megasa), sociedad comercializadora del grupo al margen de las plantas de producción y filiales internacionales, así lo atestiguan. Según las últimas cuentas remitidas al Registro Mercantil, a finales del año pasado, la compañía repartió más de 518 millones de euros en dividendos con cargo a reservas. De la cantidad total, 49 millones de euros fueron repartidos en efectivo, mientras que el resto se corresponden con acciones y participaciones en distintas sociedades. La magnitud de la operación (el dividendo repartido supera en casi 90 millones los beneficios obtenidos por Abanca el pasado año) hace pensar en un movimiento en la estructura de capital del grupo, en manos de distintos miembros de la saga empresarial gestionada por los hermanos Freire Arteta. 

Según aclara la compañía, presidida por Enrique Freire Arteta, el 17 de diciembre del pasado año, Megasa acordó la distribución de un dividendo ‘en especie’ de 221,9 millones de euros consistente en la entrega de 1,7 millones de acciones de la sociedad LAF98. Sociedad domiciliada en Barcelona, su presidencia está en manos de Inver Oitavos, una de las sociedades de inversión de la familia y que cuenta con Lucía Freire (hija de uno de los fundadores, José Enrique Freire) como consejera.

¿Movimientos de capital dentro del grupo?

Tan sólo tres días después, Megasa volvió a acometer otro reparto ‘en especie’. De nuevo, con cargo a reservas voluntarias. En este caso, distribuyó en concepto de dividendos 220 millones de euros a través de la entrega de 2,1 millones de acciones que ostentaba en la sociedad Atlansider, a través de la controla sus negocios en Portugal.  En esa misma fecha, Metalúrgica Galaica también procedió a distribuir otro dividendo a favor de Bipadosa, la matriz del grupo familiar. Consistió en la transmisión de las acciones que poseía en las filiales Megamalla y Megasa Siderúrgica (ambas con plantas ubicadas en Narón) y que representaban el 99,9% y el 5,18% de sus respectivos capitales sociales. Las participaciones alcanzan un valor de 27,9 millones de euros

Finalmente, el 28 de diciembre, Megasa repartió un cuarto dividendo por importe de 49 millones y que, este sí, fue pagado en efectivo. Un año antes, en 2017, la compañía distribuyó de la misma forma 60,1 millones de euros.

El millonario reparto de dividendos hace pensar en movimientos de capital dentro del grupo familiar. De hecho, una vez recibidos los dividendos de Metalúrgica Galaica, Bipadosa --la matriz con la que los Freire controlan Megasa-- vendió a LAF98 las participaciones que poseía en el capital social de las filiales del grupo Megasa Siderúrgica, Megamalla, Megasider Zaragoza y JAP2 Recuperaciones por importe de 186,7 millones de euros.

Facturación récord de 1.226 millones

Todas estas operaciones se llevaron a cabo en un ejercicio en el que Megasa consiguió una facturación récord que alcanzó los 1.226 millones de euros, un 1,4% más que los 1.209 millones de euros ingresados en 2017. Tras la adquisición en 2016 de la nueva planta del grupo en Zaragoza, el mercado nacional ha ganado peso en la cifra de negocio. El pasado año, aportó 452 millones de euros, un 36,8% de los ingresos, frente al 31,7% que aportaba en 2017. Por contra, el mercado exterior sufrió un ligero retroceso y facturó 774,4 millones de euros, un 5% menos.

No obstante, y a pesar de la magnitud de las cifras, el resultado neto de Megasa se resintió notablemente. De ganar 124,3 millones de euros, pasó a computar unos beneficios de 11,2 millones de euros. El resultado financiero de la sociedad fue de 4,4 millones de euros, frente a los 114 contabilizados un año antes. En su informe de gestión, Metalúrgica Galaica indica, no obstante, que la caída se debe, “fundamentalmente, a los dividendos recibidos en el año 2017 por empresas del grupo”.

Megasa destaca que “no tiene deuda bancaria, así como mantiene un importante excedente de liquidez, lo que la sitúa en una óptima posición para afrontar retos futuros”. Asegura también que, en mitad de un ciclo económico complejo, apuesta por centrar sus esfuerzos en el mercado de la exportación.

 

Un artículo de C. Díaz Pardo

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