Los Freire, dueños de Megasa, cargan contra la importación "desleal" de acero chino 

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Reconocen que la empresa tiene dificultades para aprovechar el crecimiento de la demanda debido a la entrada de producto asiático a bajo precio y lamentan el actual desequilibrio del mercado 

Una máquina transporta piezas de acero en las instalaciones de Megasa

en A Coruña, 13 de noviembre de 2016 (01:25 CET)

Aunque el balance de Megasa es sólido, la familia Freire no oculta las dificultades que atraviesa el mercado metalúrgico, que arrojan incertidumbre sobre la estrategia de las empresas españolas. El informe de gestión de Metalúrgica Galaica, la comercializadora del grupo, presenta un beneficio de 14,7 millones y un puñado de dudas sobre la evolución del negocio.

"La situación de exceso de capacidad instalada a nivel global (importantes desajustes entre la oferta y la demanda y una importante repercusión en los precios) y la elevada incertidumbre del mercado exterior al que la sociedad se ha visto obligada a desviar la mayor parte de su producción, suponen los principales factores de riesgo futuro", señala el documento, que firman José Henrique Freire Arteta y su hija Lucía Freire, que junto a su hermana Inés, ha ganado peso en la cúpula de la siderúrgica.

"Importaciones desleales desde China"

El hermético núcleo familiar, que nunca hace declaraciones a los medios ni gusta de aparecer en las fotos, se sincera mucho más en su memoria anual, donde carga contra la entrada masiva de producto asiático a bajo precio, llegando a calificarlo de "deslealtad".

"La industria siderúrgica española no prevé cambios fundamentales, ya que en general los sectores consumidores de acero siguen mejorando su actividad pero las importaciones desleales desde China continúan amenazando con eliminar las posibilidades de la siderurgia nacional para beneficiarse de esa mejora, hecho ya constatado en 2015", dice el informe de gestión, también firmado por Carlos Gil Robles, presidente de Megasa Siderúrgica, la planta de Narón.

Internacionalización

Este mismo problema lo sufre Alcoa, pendiente de las oscilaciones de la demanda en China, un encanto cuando importa productos, pero una pesadilla cuando sus excedentes inundan el mercado europeo y causan un desplome de precios. La multinacional norteamericana dio un fuerte tijeretazo a su capacidad de producción en el último año, antes de la segregación de la división de aluminio primario y alúmina.

Pero si Alcoa tiene en la internacionalización la base que la convirtió en un gigante, en Megasa han intensificado las exportaciones ante la contracción del mercado interno. "La disminución de la demanda en el mercado ibérico obligó a la búsqueda de nuevos mercados con capacidad de crecimiento que permitiesen la salida de nuestra producción. Las ventas de exportación se centran fundamentalmente en el Norte de Africa, Europa, EEUU y Canadá", explica en su memoria.

Actualmente, el 75% de su cifra de negocio la consigue más allá de la frontera española.

Desplome de las materias primas

En los precios, también está influyendo decisivamente la economía asiática. Así sucedió el año pasado, cuando "la desaceleración de la economía China, del resto de países emergentes y las incertidumbres sobre el crecimiento económico global, provocaron un desplome de los precios de las materias primas (incluidos los combustibles) a los niveles más bajos de la última década, situándose a final de año, para los productos fabricados por la empresa, por debajo de los costes de producción", expone Megasa.
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