Los escándalos persiguen a la empresa de comidas del nuevo hospital de Vigo

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La Junta de Castilla y León retiró a Serunión el servicio a 19 colegios por la aparición de una tuerca en el menú escolar, aunque posteriormente fue exculpada; también la sancionó tras detectar larvas en los alimentos de cinco colegios de León y uno de Segovia

Encierro en el hospital Álvaro Cunqueiro

en A Coruña, 09 de octubre de 2015 (06:00 CET)

En la larga lista de críticas que ha recibido el nuevo hospital de Vigo, incluída una multitudinaria manifestación en defensa de la sanidad pública que recorrió las calles de la ciudad olívica, ha tenido un fuerte impacto la de la comida, al publicar los usuarios imágenes de platos con comida quemada o, sencillamente, comida con mal aspecto, en las redes sociales. Comisiones Obreras recalcó que existía un problema estético en los platos, pero también disfunciones en los horarios --con pacientes que recibieron la cena a las 12 de la noche-- y una pérdida de variedad en los menús, que se redujeron, según el sindicato, de los 50 que había en el Xeral a unos 20.


Está acostumbrado el Álvaro Cunqueiro a las quejas y también lo está la empresa proveedora, Serunión, un gigante que factura más de 328 millones y que está integrado en el grupo francés Elior. La compañía, que obtuvo en 2014 unos beneficios de 10,7 millones, fue cesada en el servicio que realizaba a 19 colegios de Segovia en mayo de este año. La suspensión cautelar decretada por la Junta de Castilla y León se debió a un "incidente alimentario", la aparición de una tuerca metálica en un comedor escolar.

Exculpada

Dos meses después, la empresa fue exculpada al concluir la investigación que la tuerca hallada en una barqueta no procedía de su equipo industrial ni de su cocina, transporte o almacenaje. El expediente se cerró sin que nadie acertase a deducir de dónde salió la pieza metálica que llegó al comedor escolar de Palazuelos de Eresma.

La Junta aprovechó para analizar el puré de la empresa, al que se le achacaba un exceso de ácido. Los análisis sanitarios concluyeron que no había riesgo para la salud. Durante ese tiempo, Serunión defendió ante los medios locales que era habitual que se produjese alguna incidencia a lo largo del año y que sus alimentos pasaban todos los controles de calidad y análisis.

Los gusanos

La Junta tomó la decsión de apartar a Serunión –-concesionaria en una UTE junto a Grupo Lince Asprona-- cautelarmente del servicio a la espera de aclarar los hechos debido a que la empresa era reincidente. En octubre de 2014, aparecieron en seis comedores de León y Segovia larvas de gorgojo en la sopa. El incidente "de los gusanos", como lo recogieron los medios, forzó a la empresa a pedir disculpas y a encajar una sanción de 21.000 euros, según adelantó El Mundo.

La ingesta de las larvas no conllevaba riesgo sanitario, sin embargo, provocó que la empresa revisara su control de calidad, hiciera análisis microbiológicos y vigilara con lupa al fabricante del producto –un puré de hortalizas-- y a la distribuidora.

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