Los empresarios chinos construirán un polígono industrial propio en Valencia

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EN EL 2014

Varios comercios chinos

13 de octubre de 2011 (01:03 CET)

El número de empresas de origen chino en la Comunidad Valenciana supera ya los 2.300 negocios y su crecimiento exponencial está generando nuevas necesidades inmobiliarias. Las treinta naves que se pusieron a disposición de la Asociación de Comerciantes Chinos en el polígono industrial de Manises se ocuparon en apenas mes y medio y aún hay otras treinta empresas buscando un espacio donde ubicarse.

Por este motivo, los comerciantes chinos ya planean la construcción de un polígono industrial propio en Valencia, en un plazo máximo de tres años.

La idea no resulta descabellada. La mayoría de empresas chinas de la Comunidad Valenciana hacen gala de una liquidez y una capacidad de inversión inusitada en estos tiempos.

De hecho, además de naves industriales, la comunidad china ha mostrado un interés creciente por otro tipo de inmuebles, como locales comerciales, pisos e, incluso, segundas residencias (chalés, apartamentos, etcétera), lo que no ha pasado desapercibido entre los promotores inmobiliarios.

Así, el mercado asiático se ha convertido en uno de los objetivos principales de los promotores valencianos, con el fin de dar salida al amplio stock de inmuebles estancados por la crisis económica. Fuentes de la Asociación de Promotores de la Comunidad Valenciana han confirmado a Economía Digital que ya están llevando a cabo negociaciones para conquistar el mercado chino, tanto a nivel de empresas individuales como desde la propia asociación de promotores a nivel colectivo.

El referente de Inmochina

Uno de los espejos donde se mirarán los empresarios valencianos para difundir su stock entre los comerciantes chinos será Inmochina, la feria inmobiliaria destinada exclusivamente a empresarios asiáticos que se celebró en Madrid en 2010. Promovida por el Grupo Pinar y CajaMadrid, la feria se desarrolló durante dos días en el polígono industrial de Fuenlabrada, donde comerciales chinos ofrecían inmuebles con hasta un 40% de descuento a sus compatriotas.

La experiencia de Inmochina –donde se ofrecían pisos en Madrid por 73.000 euros, una cantidad sorprendentemente baja- tuvo como resultado una mayor implantación de los comerciantes chinos en la zona. Como herencia, desde entonces, existe una inmobiliara en Fuenlabrada especializada exclusivamente en vender pisos, locales y naves industriales a comerciantes chinos.

Interés creciente por invertir

Los promotores valencianos están convencidos que este mercado puede ayudar a rebajar drásticamente el stock de viviendas acumuladas tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Por su parte, la Asociación de Comerciantes Chinos de la Comunidad Valenciana se muestra muy favorable a trasladar la experiencia de Inmochina a orillas del Mediterráneo, “ya que cada vez son más los empresarios que nos llaman preguntándonos por naves, locales, pisos o, simplemente, inmuebles en los que invertir”.

El negocio del ladrillo para las empresas y las familias chinas está en fase inicial, pero ya se puede observar que es un mercado en movimiento. Un ejemplo es la página web FandGi.es, una especie de inmobiliaria en red, con anuncios en chino y en castellano, donde se ofrecen locales y viviendas de todo tipo a clientes del gigante asiático afincados en la Comunidad Valenciana.

FandGi, la inmobiliaria del mercado chino


El proyecto de FandGi nació a raíz de los numerosos empresarios chinos que se ponían en contacto con la Asociación para conseguir un inmueble, así como bancos que estaban interesados en realizar los préstamos oportunos; también llamaban muchos propietarios que querían poner sus locales y viviendas a disposición del mercado chino. FandGi enlaza todas las propuestas e intenta poner en contacto a vendedores y compradores.

La Asociación de Promotores de la Comunidad Valenciana también quiere entrar en ese juego, especialmente por el interés del mercado chino en la inversión y el gasto inmobiliario. La construcción del mencionado polígono industrial para empresarios chinos en 2014 supondrá, por ejemplo, una excelente oportunidad de negocio que los promotores no quieren dejar pasar en esta época de vacas flacas.

Así, al tour que los promotores tienen previsto realizar por el norte de Europa para promocionar sus viviendas, se sumarán diversas iniciativas para atraer al mercado chino.

Como contrapartida, los empresarios asiáticos ya están pensando en la gran inversión que supondría un polígono industrial y que se realizará cuando las naves adquiridas en Manises hayan sido completamente amortizadas.
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