Los casinos gallegos de Comar y Egasa perdieron la mitad de su negocio durante la crisis

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El descenso de usuarios hunde las cantidades en juego, que pasaron de 40 millones en 2007 a 20,6 el año pasado

José Collazo Mato (Comar) y José González Fuentes (Egasa)

en A Coruña, 27 de junio de 2015 (16:47 CET)

Decía un directivo de una gran empresa del juego en España en conversación informal: "los que dicen que la crisis incentiva el juego porque da esperanza no saben de que hablan, nosotros no lo hemos notado en absoluto". La reflexión puede aplicarse a Galicia sin pudor, donde la crisis ha recortado a la mitad el dinero que mueven el Gran Casino La Toja, que gestiona Egasa; y el Casino Atlántico, que conduce Comar. Los usuarios, que han descendido en los últimos tres años en más de 16.000 (78.123 visitantes en 2011 frente a los 61.943 de 2014), destinaron 20,6 millones a las mesas y tragaperras de los casinos gallegos, un descenso de 7 millones respecto al año anterior y de 20 respecto al arranque de la crisis en 2007, cuando las cantidades jugadas alcanzaron los 40 millones.

Todo ello en un contexto general que ya no parece tan adverso como antes. El sector casinos en España ha experimentado un comportamiento positivo impulsado fundamentalmente por Madrid, donde Collazo Mato, magnate de Comar, ha abierto su nueva sucursal. El margen de juego ha marcado una evolución positiva respecto a 2013 del 6,33% y las cantidades jugadas crecieron un 11,82%, sumando el canal presencial y el on linea, según los datos que hace públicos el Ministerio de Hacienda a través de la Dirección General de Ordenación del Juego.

Bajón hasta en las propinas

Pero en Galicia el paisaje es distinto. El descenso en las cantidades jugadas fue similar tanto en las mesas, donde el Drop (movimiento de efectivo generado por el cliente) cayó un 4,5% el último año; como en las máquinas, donde descendió un 3,7%. En cuanto al margen de juego, la situación es distinta, pues en las mesas descendió un 7,26% mientras que en máquinas aumentó un 3,7%. Las mesas del casino mueven 6 millones más en cantidades jugadas que las máquinas ubicadas en los complejos gallegos.

Los ingresos por propinas han seguido la misma tendencia y han caído en Galicia algo más de un 8%. Desde 2011 se escaparon por esta vía más de 90.000 euros, de los 500.000 de aquel año, a los 406.000 de 2014. Ha sucedido algo parecido en casi todas las comunidades con la excepción de Madrid, donde han crecidocasi un 25%.

En cuanto a los ingresos por entradas, poco significativos en territorio gallego, se han reducido un 27.3%.

Futuro: subir la apuesta

Incluso en este paisaje, que parece desolador, hay matices. El canal presencial, que incluye apuestas, bingo, lotería y otros formatos además del casino, ha mejorado ligeramente en Galicia, donde Comar y Egasa continúan con el desarrollo de las prometedoras apuestas deportivas. Pero la apuesta va más allá, pues las grandes corporaciones gallegas del sector esperan un cambio en la normativa autonómica para poner en marcha nuevos casinos. Esa es la apuesta que está sobre la mesa, con Santiago como posible tablero de juego.  

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