Los bonistas se preparan para entrar en el capital de Pescanova

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Fondos internacionales adquieren obligaciones de los titulares de estos productos y aguardan al convenio de acreedores

Juan Manuel Urgoiti al lado de la factoría de Pescanova en Chapela | EFE

13 de septiembre de 2013 (20:16 CET)

En estos momentos, tras la junta de accionistas del pasado jueves, Pescanova está pilotada por la cervecera catalana Damm. El segundo accionista de la compañía consiguió colocar a los miembros del nuevo consejo de administración, liderado por Juan Manuel Urgoiti. Sin embargo, en breve puede haber cambios. La banca tiene la intención de capitalizar deuda una vez aplicada la quita del convenio de acreedores. Pero, tras las entidades financieras, otro actor puede dar una vuelta más de tuerca a la realidad de la pesquera: los bonistas.

Según revelan fuentes del accionariado de Pescanova, los poseedores de bonos convertibles se preparan para dar el salto al capital de la compañía. Aguardan a que se dé a conocer el convenio de acreedores para poder exponer sus intenciones.

450 millones en bonos convertibles

La pesquera tiene una deuda bancaria que supera los 3.200 millones de euros pero, además, en los últimos tres años emitió bonos convertibles por valor de 450 millones de euros.

Según informó Economía Digital, los siete grandes bancos acreedores de Pescanova, NCG, Sabadell, Bankia, Caixabank, Popular, Santander y BBVA, ya han acordado capitalizar parte de la deuda con la pesquera. Un movimiento que, muy seguramente, podría dar lugar a cambios en el reparto del accionariado.

Todo indica que este plan de conversión de deuda se materializará mediante una suerte de operación acordeón, con reducción de capital a cero y transformación posterior de la deuda en acciones.

A la espera del convenio

Pero al plan de capitalización de la banca se le une el de los bonistas. El pasado martes, dos días antes de la decisiva junta de accionistas de Pescanova, se reunieron en Pontevedra los titulares de bonos convertibles de la empresa con sede en Chapela. Acordaron que no ejercerían acciones legales contra los ex directivos de la compañía, por lo menos de forma conjunta. Eso sí, dejan vía libre para las iniciativas individuales.

Según las fuentes consultadas, esto se debe al interés de los bonistas a esperar a que se conozca el convenio de acreedores de la compañía para valorar la posibilidad de convertir sus obligaciones en acciones.

Fondos internacionales compran bonos


Esas mismas fuentes aseguran que varios fondos internacionales están comprando a los bonistas sus obligaciones a un precio muy bajo (del mismo modo que Carolina Masaveu se hizo con más de un 3,7% de Pescanova por apenas 100 euros). Representantes de estos fondos estuvieron presentes, precisamente, en la reunión de los bonistas esta semana. Con esta operación podrían acabar dentro del accionariado de la empresa de congelados.

En los últimos tres años Pescanova realizó tres emisiones de bonos por valor de 450 millones de euros. La primera emisión de los bonos convertibles se lanzó en 2010 por importe de 110 millones de euros a un tipo del 6,175% y con vencimiento en 2015.

La segunda se lanzó en 2011 por 180 millones, al 5,125% y con un plazo de amortización en 2017, y la tercera fue suscrita en 2012 por 160 millones a un interés del 8,75% y con vencimiento en 2019.

Los bonistas fueron calificados por Deloitte, la administradora de Pescanova, como acreedores ordinarios.
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