Los barones provinciales pactan una gestora en la patronal al margen de Alvariño

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Este jueves pedirán al presidente de la CEG que abandone el cargo, con la previsión de convocar nuevas elecciones en el primer trimestre del próximo año

José Manuel Fernández Alvariño

en A Coruña, 15 de octubre de 2015 (01:23 CET)

Punto de no retorno en la Confederación de Empresarios de Galicia. El presidente de la patronal gallega se reúne este jueves con los presidentes de las confederaciones provinciales con el objetivo de calmar la tensión interna que ha bloqueado las cuentas y presupuestos de la institución. La salida que propondrán a José Manuel Fernández Alvariño, cuestionado desde todas las provincias por diferentes motivos, es que abandone la presidencia, a la que llegó en 2013, dos años antes de que se cumpla su mandato.

La hoja de ruta prevista es que se encargue de la patronal una gestora en la que estén representados los tres presidentes provinciales, además del secretario de los empresarios lucenses –la CEL está conducida por una gestora-- hasta que se puedan convocar nuevas elecciones, que será presumiblemente en el primer trimestre del próximo año, una vez pasadas las elecciones generales y la Navidad, según pudo saber Economía Digital de fuentes empresariales.

Salida honrosa

Ese es el planteamiento que presentarán a Fernández Alvariño en su encuentro con Antonio Fontenla (A Coruña), Jorge Cebreiros (Pontevedra), José Manuel Pérez Canal (Ourense) y Jaime Luis López Vázquez (Lugo). Fueron A Coruña y Lugo quienes más se opusieron a la gestión del presidente en los últimos dos años, pero la aparición de sectores críticos en Pontevedra y Ourense dejó a Alvariño muy debilitado al frente de la institución.

La propuesta que pondrán encima de la mesa permitiría al empresario vigués una salida digna. La otra alternativa fue formulada el pasado verano, cuando un sector crítico intentó forzar la convocatoria de una Asamblea Xeral –el máximo órgano de decisión de la patronal-- con el objetivo de reprobar la gestión del presidente. Dicha Asamblea debe convocarse antes de que finalice el año, por lo que Alvariño podría ser reprobado si decide enrocarse en el cargo.

Los críticos y los no tan críticos

En realidad, una parte de los presidentes no es detractora de su gestión. Pérez Canal en Ourense o Jorge Cebreiros en Pontevedra lo han apoyado. Sin embargo, en la mayoría de las direcciones provinciales no ven otra salida para sacar adelante cuentas y presupuestos que prescindir del presidente y entienden que la situación actual está deteriorando la imagen de la CEG.

En el sector más crítico con Alvariño, en cambio, le han reprochado que haya concedido contratos de la patronal, como el seguro de la sede o el servicio de chófer, a sus propias empresas y lo han acusado de intervencionismo en favor de Cebreiros en las elecciones a la patronal de Pontevedra.

Pese a todo, el presidente de la patronal insistió este miércoles en que buscará una solución a la tensión interna y que su objetivo es cumplir los cuatro años de mandato. Matizó, sin embargo, que no será "un obstáculo" para la CEG.

 

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