Los auditores de Blusens ponen en duda la viabilidad de todo el grupo

stop

Al margen de la filial en concurso de acreedores, PwC cuestiona el deterioro de las inversiones en empresas del grupo tecnológico, por un valor neto de 22,3 millones

Pantalla con una imagen de José Ramón García, presidente de Blusens / EFE

03 de noviembre de 2013 (20:42 CET)

Hay vida más allá de Blusens Technology, la filial del grupo compostelano que suspendió pagos la semana pasada. Ese fue el mensaje que transmitió la compañía para valorar el concurso de acreedores presentado por su filial más importante, la que opera como una central de compras y establece los lazos comerciales con los proveedores para una compañía que tiene gran parte de su producción externalizada. El pasivo, unos 40 millones de euros. La mitad, deuda bancaria.

Sin embargo, los auditores de Blusens ponen en duda la viabilidad de todo el grupo, en un informe fechado a 31 de julio, tras la salida de Inveravante de su capital y también después de que Blusens Technology hubiese presentado preconcurso en los juzgados de lo Mercantil. El pasado 12 de junio, se hacía público que Inveravante se desprendía del 47,5% que poseía en el capital de la tecnológica gallega. Semanas después, el 30 de junio, Blusens comunicaba al juzgado el inicio del procedimiento concursal. Un mes después, PwC señalaba en su informe de auditoría que debido al efecto “muy significativo de salvedades” como la salida del grupo de Manuel Jove del capital y preconcurso para Blusens Technology, “las cuentas anuales de 2012 no expresan la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de Blusens Global Corporation”. ¿Por qué?

Venta con cargo a beneficio futuro

El informe de auditoría, firmado por el socio de PwC Juan Carlos Ramos, detalla que “con fecha 27 de mayo de 2013, el socio minoritario (Inveravante) ha vendido al socio mayoritario el total de participaciones en su poder por un precio fijo más un variable, sujeto a que la sociedad y su grupo alcancen determinado importe de beneficios en el plazo máximo de 25 años”. En opinión del auditor, “el precio establecido en la transacción es un indicador de la existencia de un deterioro significativo en las inversiones no corrientes que la sociedad posee en empresas dependientes”. Ese deterioro aparece reflejado en el balance de 2012 en el apartado de "Inversiones en empresas del grupo y asociadas a largo plazo" por un valor neto contable de 22,3 millones de euros.

Sin embargo, PwC señala que los administradores de Blusens “no disponen de un análisis del deterioro de dichas inversiones, considerando la circunstancia descrita y la salida del socio minoritario, por lo que no ha podido ser cuantificado el deterioro necesario a 31 de diciembre de 2012 en las cuentas anuales”.

Dependencia de la filial en concurso


A mayores, el informe de auditoría de Blusens advierte de otras importantes incertidumbres. “El balance”, señala PwC, “incorpora un activo por impuesto diferido por un importe neto deudor de 0,9 millones de euros, sobre la base de un plan de negocio que en su escenario más probable generaba beneficios fiscales suficientes para su recuperabilidad”. No obstante, advierten, “dicho plan de negocio no ha sido actualizado teniendo en cuenta las circunstancias de cambio de accionistas, y la presentación de preconcurso voluntario de acreedores” para la filial. “En consecuencia, no hemos podido cuantificar qué importe sería de probable recuperación, parcial o total, del activo por impuesto diferido registrado”, explican.

De la dependencia que Blusens tiene de la filial en concurso da una idea otra advertencia de los auditores. “Del éxito del plan de negocio a poner en marcha y del proceso de reestructuración y obtención de financiación de Blusens Technology, S.L.U., dependerá la capacidad de Blusens Global Corporation, S L para realizar sus activos y liquidar sus pasivos”.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad