Los astilleros gallegos arrancaron 2015 con tres meses en blanco

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Freire, Armón Vigo y los buques de Pemex en Navantia y Barreras acaparan la cartera de pedidos, todavía muy inferior a la de las empresas vascas

Protesta de los trabajadores de Navantia en Ferrol

en A Coruña, 31 de mayo de 2015 (04:19 CET)

El comportamiento plano que aquejan los astilleros gallegos desde hace demasiado tiempo se ha mantenido durante el primer trimestre de 2015, si bien es cierto que las empresas dan síntomas de resurrección y mayor dinamismo frente al desolador paisaje vivido años atrás. El incremento de actividad comercial, y algunos encargos pendientes de concretar, no han sido suficientes para firmar un solo nuevo contrato a lo largo del primer trimestre del año, según reflejan los datos que publicó esta semana el Ministerio de Industria.

Ni el tax lease ni ninguna otra fórmula han servido para asegurar nuevos buques, por lo que la cartera de pedidos se mantiene estable, siendo los dos floteles de Pemex los encargos más voluminosos en Navantia y Barreras. Del restro de la flota de la petrolera mexicana a la que optaban las empresas gallegas no hay ni rastro. Las petroleros para el armador Ondimar Transportes Marítimos LDA, del grupo Ibaizabal, que hará Navantia son, por el momento, solamente una promesa que llegó en campaña electoral.

Barcos en cartera

La cartera de pedidos está formada por dos buques de Freire, uno para la Marina de Perú y un buque congelador para la armadora noruega Prestfjord Havfiske. Armón Vigo, filial del consorcio asturiano, tiene en cartera un atunero para la mexicana Hersia SA de CV, además de un remolcador para la propia Ibaizabal. El resto de contratos se competaba, a cierre del primer trimestre, con los buques de Pemex.

El volumen de la cartera alcanza los 96.405 CGT (Compensated Gross Tonnage) y equivale al 33% del total en España. Los astilleros vascos llevan la voz cantante con 134.141 CGT en cartera, mientras que Asturias se queda con 64.057, el 22%, por debajo de Galicia.

El informe también recoge que en los astilleros gallegos no se registraron ni puestas de quilla, ni botaduras, ni entregas durante los tres primeros meses de 2015. Fue una etapa floja en toda España, donde solo se firmaron cuatro contratos, todos por parte de astilleros vascos.

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