Los afectados por DIA en cinco países preparan una cumbre contra la marca

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Abogados y afectados por franquicias con problemas en España, Francia, Portugal, Brasil y Argentina se reunirán en Sao Paulo para acordar estrategias legales comunes contra la cadena. DIA insiste en que sigue exportando un modelo de éxito

Protesta de franquiciados de supermercados DIA.

Madrid , 29 de marzo de 2016 (01:00 CET)

Los problemas con las franquicias DIA se internacionalizan. Un grupo de abogados y afectados se reunirán el próximo mes de mayo en Sao Paulo, Brasil, para acordar estrategias comunes contra la marca que ha dejado a decenas de franquiciados quebrados en España, Francia, Portugal, Brasil y Argentina.

En Brasil, DIA ha logrado cierto éxito de ventas en las zonas más pobres de los estados donde opera: Sao Paulo, Minas Gerais, Bahía y Rio Grande do Sul. Pero el éxito de la empresa, que sigue ganando en ventas y que cotiza con éxito en bolsa, no se traduce en beneficios para muchos de sus franquiciados.  

Ángelo Agulha, un ex consultor de 55 años, se entusiasmó con el modelo del supermercado DIA que entró en Brasil con precios agresivos en alimentación, especialmente en leche, arroz y frijoles, ingredientes básicos en la dieta en Brasil.  

Trabajaba como consultor autónomo para DIA cuando se enamoró del modelo de franquicia. "Empecé con una tienda y luego abrí otra en el sur de Sao Paulo. Tardé tiempo en darme cuenta de que el modelo no funciona por un problema de márgenes. Tú piensas que vas bien porque vendes, pero hay productos como la leche, la soja o los frijoles que se venden a pérdidas. Entonces, mientras más vendes, peor te va", explica el ex franquiciado que ahora forma parte de una asociación de franquiciados en Brasil, Sindi Franqueados.  

Dudas legales en Suramérica 

El grupo de afectados ha iniciado acciones legales contra DIA que ha exportado un singular modelo de negocio que ha servido a la cadena para financiarse pero que ha arrastrado a la ruina a decenas de franquiciados en cinco países.  

Un grupo de franquiciados españoles están convencidos de que el propósito de la cadena es exprimir al máximo a los franquiciados, que en Brasil suelen poner como aval propiedades inmobiliarias para entrar en el negocio. En caso de incurrir en deudas, no sólo pierden el negocio y la inversión, sino también la vivienda.  

DIA asegura que exporta un modelo exitoso y que los cierres y fracasos son contados. La empresa asegura que cuenta con 7.718 tiendas (4.021 propias y 3.697 franquicias) y que todo el malestar de los franquiciados es movido "por un grupo muy reducido de personas" que quieren obtener beneficios y extorsionar a la marca.   

¿Franquiciado o empleado?  

Los abogados en Argentina y Brasil, que han iniciado una lucha legal con más de un centenar de afectados, están convencidos de que la cadena no sólo incurre en abuso al obligar los franquiciados a vender con márgenes mínimos y en ocasiones a pérdidas, sino también mantiene una relación ilegal con sus trabajadores.  

"No es una relación de franquiciado-empresa. Según la ley en Brasil, es una relación de empleado, porque nosotros estamos obligados a hacer todo lo que ellos nos dicen, comprar donde ellos dicen y poner los precios que les conviene", explica Jamil Georges Soufia, otro franquiciado perjudicado en Brasil.  

Los abogados intentan demostrar que, sin beneficios, ni margen de maniobra de ningún tipo y atados completamente al modelo de negocio, los franquiciados son realmente empleados de DIA.   "Hay más de 20 sentencias en Argentina que han dado la razón a los extrabajadores y se ha demostrado una relación directa con DIA", explica el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten, que asegura haber iniciado más de 160 pleitos judiciales de franquiciados en Buenos Aires.  

Reclamos económicos  

DIA acusa al movimiento de franquiciados rebeldes de querer sacar dinero a la marca. Los abogados que se reunirán en Sao Paulo en mayo no ocultan que tienen la intención de negociar una salida amistosa a la ola de demandas que han presentado contra la cadena. Y reivindican esa intención porque están convencidos de que sus clientes, muchas veces arruinados, han sido estafados y merecen indemnizaciones.  

En la reunión también participará el congresista regional Carlos Giannazi, que ha organizado sesiones públicas en el parlamento contra la marca.
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