Llamada a la unidad del monte gallego frente a Ence y Portucel

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Los propietarios se unen ante la bajada de precios de la materia prima y Confemadera apuesta por abordar estrategias conjuntas

Julián Rodríguez, Manuel Galdo, Gómez Besteiro, María Loureiro, Ana Oróns y Emilio Santos

23 de abril de 2014 (02:27 CET)

“Pedimos a las empresas que sean conscientes de los tiempos que vivimos. Las pasteras tienen que tener beneficios pero los propietarios también. Sin propietarios, no hay madera”. Así se pronunció Manuel Galdo, presidente de la asociación Promavi, que reúne a productores de Viveiro, Ourol, Xove y Vicedo, escasos minutos después de mostrar su apoyo a los propietarios y proveedores que han parado el suministro de eucalipto a Ence y las portuguesas Portucel y Celbi. El recorte aplicado por las tres compañías en el precio que pagan por la madera, 3,5 euros por tonelada, ha amotinado a buena parte del sector en Galicia, incluidas pymes gallegas y asturianas que ven peligrar su futuro ante la bajada de precios.

“El precio actual de la pasta de papel no justifica la bajada”, aseveró Galdo en Viveiro, en el marco del debate El futuro del monte gallego organizado por Economía Digital y la Deputación de Lugo con la colaboración del Grupo El Progreso. Se sumó de esta manera a las críticas de Ramón Reimunde, vicepresidente de Promagal, y de los propietarios que llenaron la sala multiusos del Ayuntamiento, que incluso acusaron a Ence de “romper los grupos” de propietarios para negociar unilateralmente la compra de madera en zonas como Ribadeo.

La unión del sector forestal

En la segunda cita de las jornadas Galicia en clave económica 2014 una de las palabras más repetida fue 'unidad'. No solo frente a la bajada de precios de las pasteras, que ha unido a empresas proveedoras y propietarios, colectivos en otras ocasiones muy distanciados, sino también para dibujar un futuro próspero para el monte gallego. Ese fue el anclaje del discurso de Ana Oróns, secretaria general de Confemadera, que deseó que “empresas, administración y propietarios” fuesen capaces de sentarse en una mesa y “remangarse” para trabajar por el sector forestal.

Entre las claves que desgranó Confemadera estuvo el impulso de la certificación, la gestión conjunta de la propiedad o la simplificación de los trámites burocráticos: “Hay más de una veintena de administraciones con competencias sobre nuestra actividad. Hay ayuntamientos que sacan ordenanzas que nos hacen perder competitividad y nos piden avales imposibles de pagar”, recordó Orons. Pero, sobre todo, Confemadera, que representa a 3.000 empresas en Galicia, reivindicó un sector que lideró las exportaciones de madera en España en 2013 y que concentra el 12,4% del empleo industrial, aunque, por momentos, parece olvidado.

Deberes para la Xunta

Y tan olvidado. Tanto Oróns como las asociaciones de propietarios Promavi y Promagal coincidieron en señalar la pasividad del Gobierno gallego y en ponerle deberes. Recordaron que el gran plan forestal de Galicia de 1992, consensuado por las fuerzas políticas, se ha quedado sobre el papel sin encontrar durante los últimas dos décadas medidas e inversión para implementarlo.

“Ofrecemos nuestra colaboración plena a la Xunta en la agrupación de propiedades y en la mejora de las vías de saca. Estamos utilizando caminos de hace cien años”, espetó Manuel Galdo. Confemadera, por su parte, pidió legislar a favor del sector, “como han hecho Francia o Reino Unido” y estimular la rehabilitación de viviendas con madera.

Al debate asistieron numerosos propietarios, que tendieron la mano para trabajar conjuntamente y llamaron a la unidad porque "cuando algo sale mal es porque fallamos todos, propietarios, empresas y administración". La dirección está dibujada sobre el papel, pero falta llevarla al monte para consolidar a Galicia como potencia forestal.
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