Lendoiro, el presidente que llenó las vitrinas y vació la caja

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La derrota en la última junta de accionistas fuerza su adiós al Deportivo 25 años después de llegar a la presidencia

Augusto César Lendoiro | EFE

24 de diciembre de 2013 (21:15 CET)

Antes de él, “el Deportivo sólo era el Coruña”. La frase la pronunció Augusto César Lendoiro, presidente del club herculino durante 25 años, cuando más arreciaban las críticas a su gestión, con el club en concurso de acreedores y un informe concursal, elaborado por AD Cyrex, que lo acusaba de seguir una política “ajena a la realidad, asumiendo gastos e inversiones en múltiples aspectos por cuantías absolutamente alejadas de las posibilidades económicas de la sociedad”.

Lendoiro respondió con un tajante “esa gente no sabe de fútbol”, apuntando que si la entidad no se endeudara antes el palmarés de títulos sería mucho más delgado ahora. Genio y figura, el presidente más longevo del fútbol español anunció que no se presentará a las elecciones fijadas para el próximo 21 de enero el día de Nochebuena, cuatro después de salir derrotado en la junta de accionistas que tumbó el informe de gestión y los presupuestos elaborados por su consejo de administración. Constantino Fernández, el empresario coruñés llamado a tomar las riendas del club, lo superó en apoyos.

“Parece claro que se quiere un cambio”, asumió Lendoiro. “No seremos nosotros quien pongamos palos en las ruedas del deportivismo ni fomentemos la división”, sentenció.

De los títulos a la insolvencia

Lendoiro es el presidente que llevó al Deportivo a la élite del fútbol europeo y que vació las arcas del club hasta llevarlo al concurso de acreedores. Cuando llegó, la entidad era conocida por disputar en una veintena de ocasiones el campeonato de Primera División. Con él al frente, se paseó por Europa y engrosó sus vitrinas con una Liga, dos Copas y tres Supercopas.

Por eso, cuando criticaron su gestión, apuntó que las personas que saben de cuentas no tienen que saber necesariamente de fútbol. Que si no se baja a Segunda División los ingresos suben y que si Djukic mete el penalti también. Pero no fue así.

El Deportivo acabó endeudado hasta las cejas y con dificultades para hacer frente a los pagos debido a su periplo por Segunda División, con la correspondiente merma en ingresos televisivos. Hacienda, el principal acreedor, no transigió con los extensos plazos que proponía la directiva para devolver lo adeudado. El club acabó en suspensión de pagos y un Lendoiro cuestionado por el administrador y debilitado en sus apoyos puso fin a una etapa.

Convenio con los acreedores


Pero antes de dejar definitivamente el timón, Lendoiro quiere decir sus últimas palabras. Se sentará a los mandos en la junta de acreedores del 10 de enero que definirá el futuro de una entidad que adeuda más de 150 millones de euros. Señaló el todavía presidente que trabajará en “cerrar un convenio con los acreedores” y “dar tranquilidad” para celebrar las elecciones. “Lo que deseamos es que las elecciones se celebren de manera limpia y tranquila”, apuntó.

Lo cierto es que, además del Deportivo, también Lendoiro se juega mucho en la junta, ya que una quita superior al 33% conllevaría la apertura en el juzgado de una pieza de calificación aparte para analizar su gestión al frente de la entidad.
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