Leche Río litiga contra la Xunta para salvar 1,5 millones en subvenciones a Leyma

stop

Jesús Lence gana el pleito en el Tribunal Superior de Xustiza a Medio Rural, que le reclama la devolución de parte del dinero por incumplir las condiciones de la ayuda

Jesús Lence, en una imagen de archivo

en A Coruña, 13 de enero de 2016 (05:10 CET)

Jesús Lence, el veterano empresario dueño de Leche Río, se ha salido con la suya y ha ganado la partida a la Xunta en los tribunales. La Consellería de Medio Rural, en resolución del 22 de septiembre de 2014, reclamó a Leche Río el "reintegro parcial" de una subvención concedida en 2006 a Leyma Central Lechera, por importe de 1,57 millones.

Sin embargo, el mayor grupo lácteo de capital gallego recurrió vía contencioso administrativo al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que le dio razón a finales del pasado año, evitando más cuitas a la compañía, que a cierre de 2014 se encontraba en pérdidas.

Los argumentos de la Xunta

En su resolución, la Consellería de Medio Rural consideraba que Leyma Central Lechera, la planta de Arteixo que compró Leche Río a Ebro Puleva, había incumplido las condiciones de las ayudas concedidas para "las inversiones en transformación y comercialización de productos agrarios", subvenciones enmarcadas en el Programa Operativo Integrado de Galicia 2000-2006 y cofinanciadas por el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (Feoga) y la Administración General del Estado.

La convocatoria repartió cerca de 40 millones entre las empresas del sector agroalimentario. Entre los beneficiarios, además de un buen número de adegas, estuvieron Coren, Feiraco, Leche Celta y, claro, Leyma. El letrado de la Xunta precisó que, a juicio del Gobierno gallego, la empresa de Jesús Lence no fue capaz de mantener durante cinco años la actividad de "las inversiones objeto de ayuda", uno de los requisitos de la convocatoria. El plazo comenzaría a contar a partir de que la inversión prevista estuviese totalmente ejecutada, de ahí que el proceso todavía se mueva hoy por los tribunales.

La Xunta especifica que con "los activos incluidos dentro de la inversión subvencionable se han formalizado operaciones de venta con arrendamiento financiero posterior o lease-back con entidades financeiras", y que con la realización de dichas operaciones, "el beneficiario ya no ostenta la propiedad de dichos activos subvencionados por lo que incumpliría una de las condiciones establecidas en la resolución de concesión".

Los argumentos de Leche Río

Pero nada de eso. Al menos, a juicio del Tribunal Superior de Xustiza, que estimó el recurso interpuesto por Leche Río. La compañía apeló a un informe de At Consultores, en el que se dice que "mediante inspección física realizada en nuestra visita de control al beneficiario hemos verificado la realización del proyecto y su permanencia en las instalaciones de la empresa en dicho momento".  Ese momento era a 31 de diciembre de 2013, ya cumplido el plazo mínimo estblecido en la convocatoria. Y añadía Leche Río que todavía perduran hoy en día.

La sala fue de lo más pragmática. Consideró que la Xunta resolvió el reintegro parcial de la subvención en base a la permanencia de la actividad durante cinco años y que "todos los elementos adquiridos han estado en la Empresa, desarrollando las actividades señaladas en la solicitud de subvención". En base a ese argumento, "no procede el reintegro", aunque matiza la sala que Medio Rural podía ampararse en las operaciones de venta y arrendamiento del material, que se regulan en otro artículo de la convocatoria. Así que no hay caso. Gana Lence.

El periodo de la subvención coincide con la modernización de la planta de Leyma, a la que Lence destinó más de siete millones sólo para ampliar la superficie de almacenaje y renovar la maquinaria de envasado y esterilización. Luego vinieron otras inversiones tanto para el sistema de envasado como para la ampliación de la gama de productos. En el sector se destaca con frecuencia que la planta de Arteixo, dentro de Grupo Leche Río, es la que aporta más valor añadido al producto final.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad