Leche Celta aprieta al Gobierno: la situación del sector lácteo "es un problema mundial"

stop

El director de compras del grupo portugués recuerda que también la industria "lo está pasando francamente mal"

Protestas de los ganaderos en Bruselas

en A Coruña, 06 de agosto de 2015 (20:57 CET)

Otra voz de alarma apremia al Gobierno para que tome medidas para corregir la situación del sector lácteo. No fue en Galicia, sino en Cantabria. Pero lo hizo Leche Celta, con importante peso en la comunidad gallega, a través del director de compras del grupo, José González. En una reunión con el consejero de Medio Rural cántabro, Jesús Oira, instó al Gobierno a adoptar una solución a nivel estatal "cuanto antes mejor". La situación que está atravesando el sector lácteo "es un problema nacional, incluso un problema mundial", proclamó.

Leche Celta no es partidaria de soluciones por Comunidades Autónomas, sino a nivel global, teniendo que buscar "posturas homogéneas" en todo el país. Asimismo, ha indicado que el grupo es consciente de las dificultades de todo el sector, especialmente el sector productor, pero reivindica también la problemática que está teniendo el sector transformador, al que pertenece como industria. "Muchas veces nos centramos en el ganadero y en los contratos con los ganaderos", pero ha advertido sobre "los márgenes que tienen las industrias, que igualmente habría que estudiar y examinar, porque de alguna manera también se sienten las víctimas; o los distribuidores, que al igual que otros interlocutores, los consideran el gran beneficiado, que, de alguna manera, acaba imponiendo sus reglas".

González no comparte la solución adoptada por Francia para subir 4 céntimos el precio de la leche y que pidieron adoptar los sindicatos agrarios gallegos. "Suponen grandes titulares y poco más" zanjó el director de compras de Leche Celta, que insistió en las dificultades del sector transformado: "Lo estamos pasando francamente mal", concluyó.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad