Las pymes se distancian de la banca para poder financiarse

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CRÉDITOS

31 de julio de 2013 (00:00 CET)

Es un empresario del sector industrial, satisfecho porque puede contar con las exportaciones, y con pedidos que le permiten mantener la plantilla, cercana a los 40 trabajadores. Pero se indigna cuando se le pide por el servicio que le ofrece la banca. Ha decidido, incluso, correr riesgos y se planta ante la entidad que le pida una comisión que considere abusiva. “Podría crecer más, pero prefiero mantener un ritmo más lento, no quiero que los bancos se lleven lo que no les corresponde”, asegura.

Su comentario enlaza con las aseveraciones y los estudios que realizan las patronales de la pequeña y mediana empresa. Tanto Cecot como Pimec advierten de que existe un fenómeno creciente: las empresas buscan financiación alternativa, a través, incluso, de fondos propios, y se distancian de los bancos, por la experiencia vivida en los últimos años de crisis.

David Garrofé, de Cecot, asegura que existe un peligro, y es que las pymes sufran, aún más, un deterioro que las llevé, finalmente, a pedir la asistencia de la banca, y, entonces, será muy tarde, "porque esas entidades no verán proyectos viables y tampoco les facilitarán créditos". En la misma línea se manifiesta Antoni Cañete, secretario general de Pimec, que señala que las entidades sí están concediendo créditos, "pero en menor cuantía y más caros". Es la vía por la que los bancos buscan también nuevos ingresos.

Menos créditos del ICO

Pimec critica al Instituto de Crédito Oficial (ICO), porque sólo ha concedido, hasta junio, 4.284 millones de euros de los 22.000 que anunció el Gobierno para todo el año 2013, lo que representa menos del 20% del presupuesto total. La patronal lo considera “muy preocupante”, porque la concesión de créditos a empresas, por parte del ICO, es un 47,3% menor que en el mismo periodo del año pasado.

Pero, ¿qué es lo que pasa? Las dos patronales indican que las entidades financieras, cuando perciben que el proyecto empresarial es viable, cuando les interesa, entonces “ofrecen productos propios de la entidad”. Cuando no lo ven claro, sacan de la mesa las líneas de crédito del ICO. Pero, incluso en ese caso, las comisiones son importantes.

700 euros de comisión

El empresario citado al comienzo ofrece algunos datos elocuentes. Una entidad le concede un crédito ICO entorno a los 60.000 euros. Su empresa prevé un crecimiento de los actuales 2 millones a 3 millones de facturación y necesita inversión en maquinaría. El banco le pide, al margen de los intereses acordados, un seguro de vida, sobre los 50 euros al mes, y los costes de estudio de la renovación de una línea de descuento de pagarés de 80.000 euros.

Por ese estudio le pide 700 euros. Según el empresario, la mayoría de entidades no cobran nada si la línea no se amplía. Pero la entidad con la que trabaja afirma que son “costes del estudio”. También le solicita que sus empleados domicilien su nómina en la entidad.

El empresario decide cambiar de entidad, aunque ya trabaja con varias. En juego están todas las grandes, como Sabadell, CaixaBank, BBVA, Popular, Santander, Bankia, Barclays o Bankinter. Esta última, a juicio del propio empresario, y de las patronales de pymes, que escuchan a sus asociados, está realizando un esfuerzo mayor para satisfacer los intereses de la pequeña y mediana empresa, cobrando menos comisiones.

Desconfianza paulatina

El Consejo de Cámaras de Comercio viene alertando de la falta de financiación en el último año. En uno de sus últimos informes reflejó que el porcentaje de pymes españolas que buscan una financiación externa ha caído. Si en el primer trimestre del 2012 el porcentaje era del 47,8%, en el segundo era del 35,3%, y en el tercero del 27,7%. En el cuarto trimestre del 2011, se elevaba al 51,5%. Es decir, ha habido una desconfianza paulatina y sin desmayo hacia las entidades financieras.

Pimec prepara un informe con encuestas a entre 700 y 800 empresas que muestra que esa tendencia no se ha reducido. Y el hecho “es muy preocupante”, aunque las entidades afirmen que el problema es que no hay proyectos solventes ahora mismo para ser financiados.

La propia CaixaBank, una de las entidades más saneadas, mostró el pasado viernes que ha hecho un esfuerzo en ese sentido, con 1,1 millones de operaciones formalizadas, y 82.550 millones en créditos.

Pero la empresa, la pyme, no alcanza a percibir ese esfuerzo, no sólo de CaixaBank, sino del resto de bancos, concentrados en su propia estabilidad financiera. A pesar de los esfuerzos, también, de la nacionalizada CatalunyaCaixa.
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