Las minas de oro españolas captan la atención de inversores chinos

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A través de la empresa Barcelonafang desean participar en una explotación cuyo nombre se desconoce

26 de marzo de 2013 (02:33 CET)

Los inversores extranjeros han puesto sus ojos en los numerosos proyectos mineros que en los últimos tiempos están surgiendo en España, debido al alza de los minerales. Según publica Europa Press, Barcelonafang, una empresa catalana especializada en posicionar marcas españolas de lujo en China, está a punto de cerrar un acuerdo para que un grupo nipón invierta en una mina de oro española.

La jefa de desarrollo en Asia en la compañía, Chengcheng Li, explicó que de los 15 proyectos de inversión que tienen ahora mismo en cartera, el que posee un importe más reducido ronda los tres millones de euros.

Negociaciones confidenciales


Sin embargo, el nombre de la mina de oro que habría captado la atención de los inversores chinos es, todavía, un misterio. “No podemos decir nada porque las negociaciones están sujetas a cláusulas de confidencialidad y las conversaciones podrían verse afectadas”, explicó Li a Economía Digital. Desde Barcelonafang ni siquiera quieren avanzar el territorio que acoge la explotación aurífera. “Tampoco podemos decir el nombre de la comunidad. No hay muchos proyectos de este tipo y, enseguida se sabría de cuál estamos hablando”, justifica.

En España, varios son los proyectos que pueden ser candidatos a esta hipotética inversión. En Galicia, la explotación minera más conocida (y controvertida) es la que tiene su epicentro en Corcoesto. La empresa canadiense Edgewater Exploration pretende explotar el oro existente en la comarca de Bergantiños.

Investigaciones en Galicia

Sin embargo, hay otros puntos de la comunidad en donde también se están llevando a cabo investigaciones con el objetivo de dilucidar si la epidermis de determinados municipios esconde oro. En San Xoán de Río y en Trives (Ourense), así como en Ribas de Sil (Lugo) se están llevando a cabo numerosos estudios del terreno. No es la primera vez, sin embargo, que se inician investigaciones que no llegan a buen puerto.

Hace años, la irlandesa Ormonde Mining, por ejemplo, llevó a cabo sondeos en Ourense y Lugo, y puso en marcha el proyecto Tracia Oro en Caldas de Reis. Los resultados no fueron los esperados.

La fiebre asturiana

En Asturias, el resurgir de la fiebre del oro explotó ya hace un par de años. En 2011, la compañía minera Kinbauri, filial de la canadiense Orvana Minerals Corporation, reanudó la extracción aurífera de los yacimientos de El Valle-Boinás (Belmonte) y Carlés (Salas), ambos en el cinturón del río Narcea. Además, el pasado enero, Kinbauri presentó ante el Principado un proyecto de nuevos sondeos en la zona de Brueva, también en la zona de Belmonte. Un trabajo que, por el momento, aún no tiene fecha de inicio establecida.

También la empresa Asturgold quiere explotar la mina romana de oro de Salave, situada cerca de Tapia de Casariego. Este yacimiento de oro está considerado como el más grande sin explotar de Europa Occidental.

Andalucía

El Gobierno andaluz, por su parte, otorgó el pasado diciembre a una sociedad de la compañía panameña-canadiense Petaquilla Minerals, los derechos mineros de 13 concesiones en la mina de Lomero-Poyatos.

Sin saber cuál de las minas españolas es la que interesa a los supuestos inversores chinos, lo que queda claro es que tienen dónde elegir.
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