Las fuertes plusvalías de Pemex en Repsol facilitan la revisión de su alianza con Sacyr

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NEGOCIACIONES

Antonio Brufau

25 de octubre de 2011 (19:31 CET)

Las plusvalías que acumula Pemex en el paquete del 4,6% de Repsol adquirido hace apenas dos meses, que rondan los 120 millones de euros, facilitan las negociaciones de revisión del pacto firmado entre la mexicana y Sacyr para controlar la petrolera. Ese beneficio potencial evitaría que Pemex incurriera en costes a compensar por la constructora, incluso teniendo en cuenta la deuda que ha tomado para financiar la compra de ese paquete, si la mexicana tuviera que deshacer toda o parte de la posición recientemente adquirida en virtud de ese pacto.

El beneficio latente acumulado en esa inversión a la que se comprometió Pemex el pasado 29 de agosto en su acuerdo de sindicación de acciones con Sacyr, es pingüe y abre un claro campo de maniobra a la petrolera mexicana y a la constructora madrileña a la hora de revisar su alianza, que es lo que están intentado lograr estos días, según fuentes cercanas a las negociaciones.

Sacyr está dispuesta a vender una parte de su paquete en Repsol para facilitar la refinanciación del crédito de 4.900 millones tomado para pagar esas acciones y que vence en diciembre. Una decisión en este sentido, que al mismo tiempo trata de enfriar la guerra abierta por al anterior presidente de la constructora, Luis del Rivero, la cúpula de Repsol y La Caixa, sería causa de ruptura de la alianza Sacyr-Pemex y causa por tanto de compensaciones del socio infractor al otro socio, según reza el propio acuerdo.

El director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, está en España visitando a las partes implicadas e intentando acercar posturas y este miércoles hay consejo de Repsol, donde pueden encauzarse parte del enfrentamiento actual entre el tándem hispano-mexicano y el presidente de la petrolera.

Recorrido alcista de la acción

El grupo mexicano compró en agosto 56,3 millones de acciones de Repsol, equivalentes al 4,6% del capital. La adquisición se inició previsiblemente horas antes de que se conociera el acuerdo, fechado el día 29 de ese mes, con el objetivo de no pagar un sobreprecio sobre la cotización ante la previsible subida de la acción una vez que se conociera el “compromiso” de Pemex de adquirir ese paquete.

Ese día las acciones de Repsol cerraron a 18,89 euros. Es probable que las compras de Pemex se iniciaran antes de conocerse el pacto, según las mimas fuentes, y que comprará por debajo de los 18,5 euros, ya que los títulos de la petrolera cerraron a 18,2 euros el día hábil anterior, el 26 de agosto. Las propias compras de la mexicana, que barrió el mercado a través de varios brokers, impulsaron al alza la cotización intradía, por lo que hay tener en cuenta que el precio medio de las adquisiciones debió ser ligeramente menor a los precios de cierre diario.

Posteriormente, a partir del día 30 de agosto, la acción se anotó un considerable repunte, ante la expectativa de muchos inversores de una toma de posición lenta por parte de Pemex. Sin embargo, la mexicana, a través de un hecho relevante el 2 de septiembre, comunicó que ya tenía tomado el paquete adicional del 4,6%.

Hoy las acciones de la petrolera se sitúan cerca de los 22 euros, lo que permite aventurar una plusvalía latente en ese paquete que ronda el 15%, es decir, unos 120 millones de euros. A ella habría que descontar los costes financieros incurridos en este periodo. La compra de ese paquete adicional de Repsol se ha financiado con un 30% de recursos propios y el resto con la emisión de deuda, según comunicó Pemex en su día.
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