Las farmacias tuvieron que "fiar" los medicamentos ante los problemas informáticos

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Una semana después de la implantación del copago persisten los fallos en el sistema, según los profesionales, a los que suman los problemas de abastecimiento puntual

Farmacia

09 de julio de 2012 (17:11 CET)

Diez días después de la puesta en marcha del copago, las farmacias y los usuarios gallegos aún tratan de acostumbrase a él. Aunque los problemas se van subsanando “sobre la marcha” los fallos de tipo informático todavía persisten.

“Cada día estamos encontrando un nuevo obstáculo, ha sido una semana horrible”, confirma la presidenta de la Federación de Farmacias de Galicia (Fefga), Carmen Alonso. “La precipitación en todo el proceso y la falta de información nos lo ha puesto a todos muy difícil, tanto a Sanidade y a las farmacias, como a los usuarios”, concluye.

Alonso explica como en los dos días posteriores a la puesta en marcha del decreto algunas farmacias tuvieron incluso que aplazar el pago de medicamentos al no poder tramitar el cobro a través del sistema informático. “No estaba adaptado. No se puede instalar un domingo un programa nuevo. Dispensamos productos de necesidad urgente y no le podemos pedir a los clientes que vuelvan mañana”, incide la presidenta de Fefga.

Valoración positiva de la Xunta

A pesar de todo, la valoración que hace la Xunta es “positiva” en líneas generales. El secretario xeral técnico de la Consellería de Sanidade, Antonio Fernández-Campa, aseguró este lunes que la implantación del copago “funciona adecuadamente en Galicia” y que, el resultado, en líneas generales, “es positivo”.

Sin embargo, desde la Fefga denuncian que existen más problemas.“Dependiendo del programa que utilicen en cada farmacia --explica Alonso-- pueden producirse incompatibilidades con el sistema central del Sergas. Se han subsanado muchas, pero me consta que ha día de hoy todavía existen”.

Céntimo de aproximación


Uno de los errores que se han corregido es el relativo al “céntimo de aproximación”, una incompatibilidad entre los sistemas que ha ocasionado notables problemas a las farmacias. El programa del Sergas redondea con un céntimo el importe de las facturas que se aproximan a un múltiplo de 5, por ejemplo, por un importe de 1,24 pasaría a cobrarse 1,25. En muchas farmacias el programa no efectuaba este redondeo por lo que todas estas facturas acababan como “error de venta”, es decir, no se podía tramitar el cobro. Durante la semana, los informáticos han solucionado el problema.

A pesar de estos problemas informáticos tanto desde la Fefga, como desde los colegios provinciales aseguran que las incidencias se van poco a poco subsanando gracias a una mejor colaboración. Sin embargo, afirman que el colectivo está “un poco quemado” ya que el copago sigue siendo difícil de comprender por parte de muchos clientes.

Quejas de los clientes

“Hay discrepancias de clientes, que tienen pensiones contributivas muy bajas y otros que tienen no contributivas. No entienden por qué uno tiene que pagar mientras el otro no lo hace”, explica Rosa Lendoiro, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña, para la que la aplicación del copago no es el mayor problema, sino la situación de desabastecimiento que se produjo la pasada semana.

Debido a los problemas por la actualización de los precios de los medicamentos hechos por el Ministerio de Sanidad, las farmacias se encontraron con graves problemas de desabastecimiento de medicamentos de uso habitual. Muchas oficinas de farmacia no tenían en su stock muchos genéricos que, de repente, no entraban ya en el lote dispensado por el Ministerio en función del menor precio.

Continúan los desabastecimientos puntuales


Es por esta situación que la Consellería de Sanidade mantiene la autorización para dispensar fármacos a precio mayor que el fijado por el Ministerio, tras la actualización de la semana pasada. En concreto, las farmacias pueden dispensar, por ahora, algunos medicamentos que no se encuentran dentro de la nueva lista de precio menor.

“Seguimos teniendo todavía hoy problemas porque las distribuidoras y laboratorios no pueden solucionar la situación de un día para otro, aunque la cosa va mejorando. Sin embargo, lo que tenemos miedo, es que dentro de tres meses, con la nueva actualización, se repita esta situación y volvamos a perder dinero”, explica Lendoiro.

El hecho de que algunas marchas de genéricos hayan dejado de estar subvencionadas por el Sergas también genera desconcierto entre los usuarios, sobre todo entre los más mayores. “No entienden por qué deben adquirir otro medicamente cuando el que usaban ya era genérico”, explica.
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