Las farmacias temen la huida de los grandes laboratorios

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Mantienen que la guerra de precios hará que el mercado español sea “muy poco atractivo”, como en Grecia

Farmacia

16 de julio de 2012 (21:58 CET)

Los farmacéuticos temen que la guerra de precios que impera en la industria del medicamento tras los últimos decretos del Gobierno se traduzca en la marcha de empresas y laboratorios del mercado español.

El motivo es que las multinacionales no pueden ofrecer precios tan bajos como los que presentan una serie de pequeños laboratorios que, sin embargo, no tienen capacidad suficiente para abastecer a todo el país.

Actualmente, cada farmacéutico está obligado a dispensar, en caso de receta, el fármaco registrado de precio más bajo. Esta situación hizo que a principios de junio, varios laboratorios de pequeña capacidad llevasen a cabo unas rebajas muy substanciosas (de hasta un 25%) en una serie de referencias de comercialización habitual.

De acuerdo con las normas vigentes, el precio de estos fármacos pasó a ser el más bajo, por lo que debía de ser el dispensado en las farmacias.

Sin embargo, la falta de unidades fue lo que provocó, según los farmacéuticos y la patronal de los genéricos, las situaciones de colapso que se vivieron en varias comunidades autónomas.

Ahora, las farmacias no sólo temen que esta situación se vuelva a repetir, sino que auguran que la guerra de precios derive en que muchos laboratorios desistan de comercializar en España y, por tanto, en la destrucción de empleos.

A la griega


“Estamos llegando a un punto en el que algunas compañías grandes se están planteando dejar de comercializar en el mercado español”, dice Fernando Redondo, el presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (Fefe). “Y esto no es nuevo, ya ha pasado en Grecia en donde se aplicaron unos decretos que carácter parecido”, alerta.

“Los laboratorios pequeños son libres de marcar el precio que quieran pero está claro que ellos tienen mucho menos que perder, ya que no se les exige el abastecimiento. Corremos el riesgo de que el mercado español deje de ser atractivo”, explica Redondo, quien recuerda que los márgenes de beneficios de los medicamentos genéricos ya se han reducido al máximo en los últimos años.

“En la actualidad sabemos que hay medicamentos que se están vendiendo casi por debajo del precio de coste”, indica.

Los 'kamikaze' se defienden

La idea que defiende Redondo es compartida por muchos más farmacéuticos y colegios oficiales que han apodado a las firmas escasamente conocidas pero que acometen grandes rebajas de precio como laboratorios kamikaze. “A veces parece que el único propósito que buscan con estas reduciones es hacerles la puñeta a los laboratorios grandes”, comentan desde el sector.

Mientras, los pequeños laboratorios enjuiciados se mantienen al margen de las críticas. Desde Sumol, uno de los laboratorios que rebajó el precio de cuatro productos en un 25%, apuntan a su derecho constitucional para poder hacer las rebajas permitidas y estar en el mercado.

Indican que ante el desabastecimiento de un medicamento, el Ministerio acepta que se puede dispensar el siguiente “precio menor disponible”.

Reacciones en Galicia


Los farmacéuticos gallegos insisten, en este punto, en que ellos no pueden acogerse a esta opción, que no les permite el sistema de la receta electrónica. Además comparten los miedos sobre la marcha de empresas.

El Colegio Provincial de Farmacéuticos de Ourense fue uno de los primeros de toda España en denunciar esta situación. Su presidente, Vicente Álvarez, sostiene que la guerra de precios traerá “una catástrofe” al sector.

“Esa es la única palabra que se puede emplear. Por ahorrar unos céntimos estamos poniendo en peligro puestos de trabajo. A los laboratorios pequeños que reducen así los precios hay que pedirles garantías de que pueden abastacer a la población, sino, es muy fácil hacer esas ofertas”, argumenta Álvarez.

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