Las editoriales gallegas miran hacia América

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La histórica editorial Galaxia abre un sello en Buenos Aires, como ya hicieron antes otras editoras. Mientras, la producción de libros electrónicos representa un 13% en la comunidad 

Víctor Freixanes

06 de mayo de 2012 (20:03 CET)

Las editoriales gallegas tienen tres problemas: uno que la gente lee poco; otro, que con la crisis la gente lee menos o prescinde de la compra de libros; tres, las ayudas para la normalización y el fomento del gallego no están en la agenda política en este momento. Ante este escenario, el mundo editorial y de la cultura decidió buscar nuevas cuotas de negocio. La expansión del libro electrónico es uno de ellos. Otro, salir fuera y aprovechar la grandes colonias gallegas en el mundo.

No es el primero que lo hace pero sí uno de los que más ha llamado la atención. La editorial Galaxia decidió abrir un sello propio en Argentina. Fundada en el año 1950 la editorial Galaxia tiene más de 2.000 títulos a espaldas y es la empresa del sector con más significado histórico de cuantas existen en la comunidad gallega. Ante la crisis y con la intención de hacer perdurar la cultura gallega, la editorial, actualmente dirigida por Victor Freixanes, decidió dar este paso en la ciudad con más gallegos lejos de Galicia.

"Desde el punto de vista estratégico de las políticas culturales entendemos que Galicia no sólo es la interior, hay una Galicia exterior, y en este caso apostamos por Buenos Aires que ya fue capital de la cultura gallega durante más de dos décadas en la dictadura franquista", explica Freixanes.

Aprovechar las zonas lusófonas

Según explica el empresario y escritor, a pesar del componente cultural e histórico de abrir un sello en Buenos Aires, desde la editorial Galaxia piensan que el proyecto será rentable. "A pesar de todo lo demás, abrimos porque creemos que tiene salida y hay mercado. En medio de la crisis las editoriales tienen que avanzar", dice el editor.

Pero la experiencia de Galaxia no es la primera. Cuando la crisis comenzaba a dar escalofríos, muchas editoriales gallegas empezaron a mirar hacia el mercado olvidado en Sudamérica. Destaca el caso de Kalandraka, que en 2010 creó el sello Kalandraka Brasil, tratando de abrirse en el mercado de la lusofonía.

Otro caso significativo es el de Nueva Galicia Ediciones, que nació justo con el objetivo de dar a conocer el libro gallego fuera de Galicia. Actualmente tiene ventas de sus libros en más de cincuenta países, como son China, Estados Unidos, Puerto Rico, México, Colombia, Brasil...

La facturación descendió un 10% entre 2008 y 2010

El libro y la edición gallega buscan otros mercados, tanto apostando por la innovación tecnológica cómo por la internacionalización ante los malos datos. El director de Edicións Xerais y presidente de la Asociación Galega de Editores, Manolo Bragado, comenta que desde 2008 las editoriales de la comunidad están bajando en facturación.

"Entre 2008 y 2010 perdemos más dun 10% de facturación. Del pasado año aún no tenemos los datos pero siguió la tendencia", explica Bragado, que añade la caída del peso del libro escolar. "Esto unido, a otros muchos factores, obliga a repensar las estrategias y buscar la transversalidad", sostiene.

El otro mercado en alza es el libro electrónico. Durante el 2011 cerca del 13% de la producción de libros en gallego tuvo este formato. Galicia está por la espalda de la producción electrónica de Madrid, Barcelona, Valencia o Andalucía.
 
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